Un marcador contundente deja poco espacio a la imaginación, a las hipótesis. Países Bajos venció con contundencia a Suecia en la segunda jornada del Grupo F y, con los cuatro puntos ya conseguidos y una buena renta en el gol average, ya piensa en los dieciseisavos de final aunque todavía no sean una realidad numérica para ellos.

Países Bajos dejó unas sensaciones raras en su debut contra Japón, en ocasiones estuvo a merced de los nipones, pero su actuación contra Suecia sí tuvo los ingredientes que pueden hacer de los Oranje un equipo que pueda soñar con todo en esta Copa Mundial 2026.

Es verdad que el marcador quizá es un poco más amplio de lo que se vio en el partido, pero también consiste en eso el fútbol, en la efectividad, la capacidad de poner en el marcador lo que en otros momentos son poco más que ocasiones.

Desde el primer momento Países Bajos buscó dar un paso adelante, y muy pronto en el partido, algo que está siendo tendencia en esta Copa Mundial, se pusieron arriba en el marcador y cambiaron el color del partido.

Brobbey marcó los dos primeros cuando el partido no tenía siquiera 20 minutos transcurridos. Fueron dos tantos de delantero de toda la vida, el mérito no está en empujarla tanto como en estar en el lugar correcto para poder empujarla. El primero le llegó de un pase de Gakpo, el segundo de la mano de Dumfries, jugadas vertiginosasque terminaban en el ariete. (Con información de la FIFA).

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