Franja Sur
René Alberto López
La maldición del quinto partido
Hablemos de fútbol. La Copa del Mundo 2026 jugada por primera vez en tres países sede (México, Estados Unidos y Canadá), logró levantar el interés de una amplia mayoría del pueblo mexicano. Nunca como en este mundial se había visto a una afición de hombres, mujeres y niños de todas las edades tan metida en los partidos de la selección mexicana, un deporte que logró lo que ninguna otra situación ha conseguido: unirnos en torno a una causa.
La actuación del combinado azteca durante la etapa de grupos y en 16avos despertó la ilusión de no pocos paisanos. Y es que esta selección hizo soñar a millones de aficionados dentro y fuera del país por los resultados obtenidos en cuatro partidos ganados y sin recibir gol, una obtención histórica que nunca una escuadra tricolor había sumado.
Hay que explicar que las selecciones con los mejores números en Copas del Mundo son las de 1970 y 1986, campeonatos organizados en suelo mexicano, aunque de estas dos selecciones la que logró jugar cinco partidos fue la de 86, donde se cayó contra el seleccionado Alemán en serie de penales (4-1), tras empatar en tiempo reglamentario 0-0. Los teutones jugaron la final contra Argentina que resultó la campeona, coronándose en el estadio azteca.
También como anfitriones en 1970, el combinado mexicano pasó la etapa de grupo con triunfos sobre El Salvador (4-0), Bélgica (1-0) y empates a 0 con la Unión Soviética, obteniendo el segundo lugar del grupo 1, pero en el cuarto partido fue eliminada en Toluca por los italianos con un marcador 4-1.
De este modo, la selección de 1986 de Tomás Boy, Hugo Sánchez, Manuel Negrete, Pablo Larios, Fernando Quirarte, “El Abuelo” Cruz, Carlos Hermosillo, Javier Aguirre (actual director técnico), Luis Flores, entre otros, con el entrenador Bora Milutinovic, esa oncena hasta la fecha ha sido la mayor representación al colocarse en sexto lugar, la mejor posición de un seleccionado azteca en Copas del Mundo. La peor participación, en 1978 en Argentina, cuando perdió los tres partidos en la etapa de grupos recibiendo 12 goles y anotando dos: Alemania 6-0, Túnez 3-1, Polonia 3-1.
Sobre la selección que nos representó en esta Copa del Mundo 2026, también se debe decir que hace apenas unos tres meses la mayoría de los conocedores en los distintos medios deportivos, no daban un peso por este combinado. Auguraban los peores escenarios y no pocos aseguraban que no pasaban de la primera ronda. El jugador más criticado por los “expertos”, era el Piojo Alvarado, jugador de Las Chivas. Cuestionaban que fuera uno de los preferidos del Vasco Aguirre, y terminó siendo uno de los que más rindió en el campo de juego.
Pero, la verdad, la verdad, los resultados finalmente superaron las expectativas. Contra todo pronóstico sentaron un récord, ganar sus tres partidos en la etapa de grupos (nunca se había logrado) sin recibir gol, y obtener un cuarto para avanzar hasta el quinto partido, una malaria que arrastraba el Tri desde el mundial de 1986, cuando México jugó un quinto partido y llegó a cuarto de final. Entonces participaban en el mundial 24 selecciones. Ahora fueron 48 combinados. Esto es, se rompió la maldición de no poder llegar al quinto partido, un resultado que no se obtenía desde 86 (hace 40 años) y por ese caso era cuestionada por los analistas deportivos la selección en cada mundial.
En este torneo México llegó a octavos de final, a pesar de ganar cuatro partidos, debido a que en este campeonato participó el doble de equipos comparado con 1986. Así las cosas, la selección azteca, en este mundial que concluye el 19 de julio, ya tiene asegurado el noveno lugar de entre 48 selecciones.
La verdad sea dicha, el representativo comandado por Javier Aguirre hizo un papel aceptable, más allá de lo que se auguraba. Los jugadores dejaron el corazón y el pulmón en la cancha, pero quizá nos faltó el factor suerte que también cuenta. Para hacer historia, cosa grande, la finalidad es ganar un mundial, o cuando menos llegar a semifinales, gloria que nunca se ha tocado.
El futbol no se acaba en este mundial y hay que seguir soñando, como soñamos un día ganar una medalla de oro en futbol en las Olimpiadas y finalmente se logró. Un compadre ya fallecido me dijo cierto día: “algún día la ganará México, compa”, y en 2012 se obtuvo.
Bien. El proyecto de esta selección tendrá continuidad, ahora de la mano del ex seleccionado Rafael Márquez, esperamos que en las canteras de los equipos profesionales, y por qué no, en los equipos llamados llaneros, en el barrio, surjan otros Gil Mora o Jesús Gallardo para lo que viene, para algún tocar el cielo del futbol mundial. ¿Y sí sí..? Ahí se las dejo.


