La Catedral de San Patricio en Nueva York se convirtió en el escenario de una emotiva despedida para Willie Colón, el icónico cantautor y trombonista que falleció a los 75 años. Afuera, una multitud de seguidores se congregó para dar su último adiós, mientras los acordes de salsa resonaban en el aire. El fallecimiento el pasado 21 de febrero, dejó un vacío en la música latina. Sin embargo, su despedida fue un reflejo de su vida: llena de ritmo y pasión.
La catedral se llenó de los sonidos de “La murga”, uno de sus grandes éxitos grabado junto a Héctor Lavoe en 1970. Una banda de trombones interpretó la pieza mientras el ataúd del artista era llevado al interior del recinto sagrado.
Los aplausos y cánticos de sus admiradores se escucharon a lo largo de la Quinta Avenida. Al ritmo de la música, los presentes movían sus cuerpos, celebrando la vida de Willie Colón de su banda y otros músicos se unieron al tributo, creando una atmósfera de celebración y recuerdo. (Con información de MSN).


