Redacción | El Papiro
Bogotá, 3 de febrero de 2026 – Tras un año de tensiones y enfrentamientos verbales, los presidentes Gustavo Petro, de Colombia, y Donald Trump, de Estados Unidos, coincidieron en Washington para una reunión que ambas partes calificaron de positiva.
“Fue un honor. Una reunión positiva”, dijo Trump. Por su parte, Petro calificó el encuentro con un “nueve” de diez.
La cita contó con la participación de los cancilleres de ambos países, así como del vicepresidente estadounidense J.D. Vance y del senador Bernie Moreno, de origen colombiano y crítico de Petro.
El eje central de la agenda fue el narcotráfico. Petro presentó a Trump informes de inteligencia sobre la cúpula del narcotráfico, indicando que los principales capos no residen en Colombia y proponiendo coordinar esfuerzos para perseguir sus capitales y capturarlos en el extranjero. Además, el mandatario colombiano cuestionó los datos de la ONU sobre cultivos de hoja de coca, señalando que la disminución de estos ha sido significativa.
Durante su estancia en Washington, Petro recibió un permiso especial de Estado que le permitió visitar la Organización de Estados Americanos (OEA), reunirse con congresistas y dictar una conferencia académica en la Universidad Georgetown, donde insistió en su propuesta para combatir el cambio climático.
Preguntado sobre su inclusión en la “lista Clinton” de la OFAC, Petro restó importancia al asunto: “En vistas de Estado no expongo problemas personales”, señaló.
La derecha colombiana, que anticipaba un resultado negativo, señaló que Petro habría ordenado bombardeos contra la guerrilla del ELN por presión de Estados Unidos, versión que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desmintió.
Al final, ambos mandatarios optaron por cerrar un capítulo de confrontaciones y avanzar hacia el diálogo y el acuerdo en temas clave para ambos países.

