El presidente de Estados Unidos Donald Trump inició una nueva escalada de medidas canallescas para tratar de ahorcar al pueblo cubano. Y es que la postura de dejar sin energía a la isla representa en toda su expresión un símil al del criminal Adolfo Hitler, el siglo pasado.
Las ambiciones de dominar al mundo del Míster que habita la Casa Blanca, va más allá de la doctrina Monroe: “América para los americanos”, pues su lema interno es: “El mundo para Estados Unidos”, basado en el poder militar que poseen.
Con su política de amenazas sistemática contra todo lo que Trump considera un riesgo para su país, desde que asumió de nuevo el poder mantiene una política recurrente de amagos, cuyo objetivo es aplastar al más débil para apropiarse de sus recursos naturales como el petróleo. Esa es la finalidad de fondo, aunque algunos en este planeta quieran verlo como el héroe de la película, sin voltear a ver la estela de terror y muerte que deja Trump, atrás de cada conquista,
Por fortuna: “No todo está podrido en Dinamarca”, y países como México, Chile y Rusia, entre otros, en el caso de Cuba, no han dejado de socorrer al país caribeño.
Apenas ayer Rusia confirmó que enviará a Cuba una partida de petróleo y productos petroleros como ayuda humanitaria, ante la crisis energética que hoy atraviesa el pueblo cubano. Y es que dejar sin luz, dejar en tinieblas a la población, por revanchismo político contra las autoridades de ese país, es una medida atroz, criminal, repugnante.
De acuerdo con agencia de información internacional, “Fuentes de la Embajada rusa en La Habana informaron al diario Izvestia que Moscú en breve prevé el suministro del cargamento, sin ofrecer detalles sobre volúmenes o fechas exactas de entrega”.
Ello, no obstante, las amenazas de Estados Unidos de imponer aranceles a quien envíe ayuda petrolera a la isla, las autoridades rusas anunciaron el apoyo a la nación caribeña.
Hace precisamente un año, febrero de 2025, cuando Rusia mandó la última vez petróleo, 100 mil toneladas de crudo.
Y es que Cuba no está sola. También el presidente chileno Gabriel Boric, a través del Fondo contra el Hambre y la Pobreza, “enfocándose en la población más vulnerable” ordenó enviar ayuda humanitaria a la isla, ante las presiones de Estados Unidos contra el gobierno cubano.
La presidenta Claudia Sheinbaum, pese a advertencias de EU, no ha desistido de respaldar al pueblo cubano, sobre todo en estos momentos aciagos.


