
Franja Sur
René Alberto López
La narrativa falsa y los datos duros
La diferencia. “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”: El Filósofo de Güemes. En efecto, ciertamente en Tabasco persisten aún las notas rojas, estos es, hechos de homicidios dolosos, asaltos, extorsiones, con el añadido de que ahora las corporaciones sí combaten a la delincuencia.
Sería una actitud dolosa, de mala fe, no reconocer el trabajo que ya se hace en el tema de seguridad. Hay que remarcar que en tiempos pasados, y, apenas en el sexenio anterior, no habían estrategias, operativos ni elementos dispuestos a enfrentar a las bandas, pues muchos de los policías eran parte de la delincuencia.
Y es que esos gobiernos miraban los toros atrás de la barrera, preferían negociar para no meterse en conflictos con el crimen organizado, y, entregaban la plaza. De este modo, Tabasco estaba atascado en el pantano de dos bandos: el de la delincuencia organizada y el de los políticos en el gobierno.
Durante décadas el crimen y la delincuencia común sentaron sus bases en el edén. Para refrescar, la memoria hay que recordar que fue en tiempos del ex gobernador priísta, Manuel Andrade (2001-2006) cuando salió a la luz pública la existencia en Tabasco de bandas delincuenciales relacionadas a cárteles con presencia nacional.
En ese gobierno, alcanzó resonancia el caso del comandante Mateo, apresado en el municipio de Cunduacán. Ahí se supo entonces que el estado de Tabasco estaba infectado de células del crimen organizado. Pero las autoridades enterraron la cabeza, se cruzaron de brazos y dejaron pasar, dejaron hacer. Precisamente en ese gobierno en manos del PRI, surgió la primera banda local llamada La Hermandad, a la que pertenecía Juan Cano, jefe de la policía de Tabasco en el gobierno de Andrade.
Pero en aquellas fechas como en el sexenio pasado, sucedió una película similar a la vista con el conocido tema de La Barredora. El entonces gobernador Manuel Andrade, tal como los casos de Adán Augusto López y Carlos Merino, “nunca” se enteró que su director de seguridad era el cabecilla de una banda vinculada a la delincuencia.
Basten, pues, estos botones para diferenciar entre un gobierno encabezado por políticos formados en el PRI, con uno de izquierda auténtica y de transformación real. Esto para no remontarnos a tiempos de Roberto Madrazo, cuando cundieron los secuestros, entre ellos el del conocido empresario tabasqueño David Gustavo Gutiérrez Ruiz. Y es que la herencia en temas de inseguridad por la dejadez que dejaron esos gobiernos, era abrumadora.
Así las cosas, hoy es una realidad irrefutable que en actuales fechas siguen ocurriendo algunos homicidios dolosos, pero hay que puntualizar tres aciertos: 1.- Los casos siguen disminuyendo de forma acelerada, nada que ver con la descomunal delincuencia del pasado. 2.- Los mandos de la policía estatal no están inmiscuido en la delincuencia organizada. Recordar el caso Hernán Bermúdez. 3.- Y otro punto, igual de importante es que hoy sí combaten las autoridades a los generadores de violencia.
Esta tarea comenzó a tener eficacia con la fundación de la FIRT Olmeca (Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica).
Baste con citar los siguientes datos duros recientes: Las autoridades judiciales desarticularon una célula de la delincuencia, cuyos blancos potenciales eran carnicería de las localidades de Jalpa y Centro. Por este hecho, incluso, los propietarios de los negocios difundieron un comunicado donde agradecen y reconocen a las autoridades “por su pronta actuación”, y dan las gracias al gobierno de Tabasco y a las distintas corporaciones e instituciones federales”.
Otro caso a resaltar: Apenas el miércoles un cuentahabiente fue asaltado saliendo del banco Bancomer, sucursal Altabrisa. De inmediato el sujeto que cometió el robo fue detenido, se recuperó parte del dinero robado, y ya realizan las investigaciones para aprehender a esa banda de asaltantes.
También la noche del miércoles surgieron hechos violentos en algunos puntos del municipio de Centro. La reacción inmediata de las corporaciones federales y estatales logró la captura de los responsables, en total 5, uno detenido en una colonia de la capital y el resto en Comalcalco. La violencia fue en respuesta a un traslado de 7 reos que realizó la autoridad, del penal de Villahermosa al Centro Penitenciario numero 9 de Estación Chontalpa.
Estos hechos recientes, entierran la narrativa ignominiosa que arrastran aquellos tabasqueños que por resentimiento, revanchismo o solo por estar en contra de todo, publican en las redes sociales o pasean por cafés y demás centros de reunión. Hasta pena ajena dan. Repiten como loro una distorsionada versión para tratar de retorcer la verdad.
Otro dato duro es el que dio a conocer el Poder Judicial del Estado: En los últimos 16 meses se emitieron 2 mil 299 órdenes de aprehensión y se giraron 720 cateos, lo que coloca a Tabasco en primer lugar nacional en ambos rubros. Ahí se las dejo.


