
Franja Sur
René Alberto López
Tabasco: Imparable la transformación en seguridad
Los avances en seguridad en Tabasco son un hecho sin precedentes y las cifras derrotan por mucho la narrativa de quienes quieren pintar un Tabasco distinto. Los números más frescos señalan que los casos de homicidio doloso disminuyeron 32.22 por ciento en mayo con las acciones de la FIRT Olmeca que no para en sus estrategias de vigilancia y acciones efectivas que continúan en toda la entidad.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de manera puntual dio a conocer que el mes pasado fueron detenidas 175 personas, entre ellas, destacó el aseguramiento de 12 generadores de violencia “considerados objetivos relevantes”.
Todo ello no es obra de la casualidad, estos resultados son debido a las estrategias que realiza el gobierno de Tabasco en coordinación con instancias federales y es por ello que en el edén se viven tiempos mejores, pues “los índices de delitos de alto impacto continúan a la baja en la entidad, y se reafirma el compromiso de trabajar todos los días para recuperar la paz y tranquilidad que se merecen las y los tabasqueños”.
El propio titular de la corporación, Alejandro Leal López, resaltó en la conferencia mañanera del martes que desde el Salón Gorostiza que debido a las estrategias de seguridad se lograron los resultados de aprehensión de delincuentes y al mismo tiempo se decomisaron 43 vehículos y 53 motocicletas.
También se aseguraron 37 armas, 52 cargadores, 268 cartuchos, 12 lanzagranadas y 10 silenciadores; así como 3 mil 148 dosis de marihuana, 167.96 kilos de marihuana, 156 dosis de cocaína en polvo y 305 de piedra y mil 6 de cristal. Así también, 17 mil litros de hidrocarburo, equipo táctico y de radiocomunicación y videovigilancia. Conocer estas cifras, sumadas a otras que exhibieron anteriormente las autoridades, en lo que va de este gobierno encabezado por Javier May Rodríguez, es cuando razonamos en qué Tabasco vivíamos, quienes “gobernaban” el estado en el pasado, desde los tiempos de La Hermandad, en la administración de Manuel Andrade Díaz, hasta el nacimiento de La Barredora con Adán Augusto.
Esos gobernantes prefirieron negociar con la delincuencia, que no era más que entregar el estado a las bandas y fue cuando creció de manera exponencial en Tabasco el delito de secuestros, las extorsiones y aunque ya existía el robo de huachicol, ni siquiera se sabía. Y es que todos esos gobernadores se cruzaron de brazos.
Así las cosas, los casos de personas que viven de delinquir crecieron como mal monte en Tabasco, pues en los gobiernos del rancio PRI, y en los sexenios perdidos de Arturo Núñez Jiménez, Adán Augusto López y Carlos Merino, se les dejo actuar a sus anchas y el edén estaba a merced del delincuente común y bandas organizadas. Tanto fue así, que el jefe de la policía de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena era la cabeza de La Barredora, y los principales mandos sus cómplices.
Por eso, a estas alturas del actual gobierno de Tabasco, llamado Gobierno del Pueblo, se puede decir con todas sus letras que en este sexenio que apenas comienza, comenzó la transformación en seguridad con los grandes resultados como el hecho de acabar con La Barredora. La otra narrativa que quisieran sembrar los detractores, son solo resentimientos y añoranzas de ex priístas, de políticos formados en el PRI, que fueron gobiernos, pero fracasaron y traicionaron al pueblo. Ahí se las dejo.

