Redacción | El Papiro
Las lluvias torrenciales y desbordamientos de ríos han devastado miles de hectáreas de cítricos en el norte de Veracruz, dejando pérdidas millonarias y poniendo en riesgo la próxima cosecha.
Las intensas lluvias registradas durante los últimos días en Veracruz han provocado severas inundaciones que afectaron gravemente las zonas citrícolas del estado, principalmente en los municipios de Álamo Temapache, Tihuatlán y Martínez de la Torre, considerados el corazón del cultivo de naranja en México.
De acuerdo con reportes de productores locales y autoridades agrícolas, más de 8 mil hectáreas de naranjales quedaron bajo el agua, ocasionando la pérdida total de frutos y daños irreversibles en los árboles más jóvenes.
“Es un golpe durísimo. Veníamos saliendo de una sequía prolongada y ahora el exceso de lluvia nos termina por rematar”, lamentó José Luis Ortega, productor de la región de Álamo.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Veracruz informó que se están realizando recorridos para evaluar los daños y determinar si el desastre podrá ser declarado zona de emergencia agrícola, lo que permitiría activar apoyos federales.
Las inundaciones también afectaron caminos rurales, lo que complica el traslado de insumos y la salida de producto hacia los centros de acopio.
“Aunque algunos árboles sobrevivan, el exceso de humedad puede causar pudrición de raíces y pérdida de productividad durante varios años”, advirtió un técnico del Comité Estatal de Sanidad Vegetal.
Veracruz es el principal productor de naranja del país, con más del 50% de la producción nacional. Los daños actuales podrían impactar en el abasto y en los precios del cítrico en los próximos meses.
Datos relevantes:
- Municipios más afectados: Álamo Temapache, Tihuatlán, Martínez de la Torre.
- Hectáreas dañadas: entre 8,000 y 10,000, según estimaciones preliminares.
- Pérdidas económicas: más de 150 millones de pesos.
- Afectaciones indirectas: caminos rurales, cosecha de papaya y limón, y empleos temporales.
“El agua no solo se llevó la cosecha, también la esperanza de cientos de familias que viven del campo.”

