Agencias | El Papiro
Washington / Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desestimó este lunes las acusaciones de que sus amenazas de destruir infraestructura civil en Irán podrían constituir crímenes de guerra, en medio de crecientes críticas de expertos en derecho internacional y figuras políticas tanto dentro como fuera de su país.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que, aunque su gobierno mantiene negociaciones indirectas con Teherán para lograr un alto al conflicto, no dudará en ordenar ataques masivos si Irán no acepta sus condiciones antes del plazo fijado.
“Tenemos un plan con todo el poderío militar. Todo puente en Irán será diezmado para la medianoche de mañana, y todas las plantas de energía quedarán fuera de operación”, afirmó Trump ante reporteros. Incluso advirtió que “el país entero podría ser devastado en una sola noche”.
Al ser cuestionado sobre si estos ataques violarían las Convenciones de Ginebra, el presidente respondió que “para nada”, argumentando que las supuestas ambiciones nucleares iraníes justificarían dichas acciones, pese a declaraciones previas suyas en sentido contrario.
Sin embargo, especialistas en derecho internacional y ex abogados militares han advertido que tales declaraciones, de concretarse, podrían constituir graves crímenes de guerra. En un análisis publicado por expertos, se subraya que la legislación internacional prohíbe explícitamente ataques dirigidos contra civiles o infraestructura esencial cuyo propósito sea generar terror en la población.

