Más allá de la conmemoración del hecho histórico, la concentración del pasado lunes en la Plaza de Armas de Villahermosa deja un mensaje que debe preocupar a la oposición tabasqueña de cara a las elecciones intermedias de 2027.
En las redes, la narrativa de opositores y detractores del gobierno de la 4T, cae en exagerado optimismo. No pocas voces en ese sector consideran que Morena va en picada libre en tierra de López Obrador.
Sin cuidar la prudencia, esos opositores y su clientela, creen a pies juntilla los números de una encuesta que hacen viral cada mes, cuya empresa al no recibir la paga por sus supuestos estudios de opinión, colocan al gobierno de Tabasco entre los peores.
Por supuesto, esto no preocupa en nada al partido en el gobierno, mucho menos a Javier May. Les cuento que en esa esquina opinan que les conviene que sus adversarios continúen divulgando los dichosos sondeos de opinión, pues ese tema mantendrá confiado (a los opositores), pensando que podrían ganar algunas alcaldías y diputaciones locales en 2027. Nada más alejado de la realidad.
De tal modo, que la Marcha de la Lealtad, al buen observador le deja una lectura distinta a lo que piensan adversarios de la 4T. En primer lugar, el amplio poder de convocatoria del primer morenista de Tabasco, y de la fuerza indestructible de Morena en tierras del edén.
Por supuesto, para la democracia de los pueblos, de Tabasco, de México y del mundo, no es bueno que un partido arrase, que obtenga el “carro completo” en las elecciones y no haya contrapesos. Siempre debe haber las voces de las minorías.
Pero no es culpa de Morena, al menos en Tabasco, que los opositores estén echados de barriga, que solo le apuesten a su “guerra sucia” a través de las redes sociales y no hagan trabajo de campo.
Así como van, opositores tabasqueños, atiborrando las cuentas de Whatsapp, de Facebook, X e Instagram con memes chuscos, desinformación, con golpeteo sin ton ni son, con videos de inteligencia artificial, con eso y más, es poca cosa para socavar a un gobierno que a diario “se blinda con el trabajo de campo” allá abajo, principalmente, sin descuidar los otros sectores.
Bien, si continúan observando a través de su cristal de optimismo, y, no dan un giro a sus estrategias, si no se tiran opositores y compañía un clavado con acciones en territorio, la verdad, la verdad, tropezarán de nuevo como en 2024. Ni las placas le alcanzarán a ver al tren que los arrollará. Al tiempo. Ahí se las dejo.


