Reportajes

Trascendencia del mural “Heredarás El Submarino”

› En el fresco aparecen personajes de tiempos idos, entre ellos meseros, empleados, así como de las nuevas generaciones de la sociedad tabasqueña

“Peter”, haciendo el retrato de Gutenberg Rivero (Q.E.P.D.) El muralista posa para el caricaturista

ERACLIO MÉNDEZ BURGOS

Fue una idea romántica en un lugar bohemio y romántico. Un sitio tradicional por excelencia, cuyo fundador José Sánchez Ramírez, ex Camisa Roja, de las filas de las juventudes de Tomás Garrido Canabal, fue un tabasqueño excepcional en el trato. Allí se encuentra el único mural cultural urbano por excelencia.

Nadie imaginaba que en ese lugar se inauguraría un 14 un febrero de 1992, el único mural urbano en su característica, ya al mando del tradicional restaurante Pepe Sánchez, quien lo ha mantenido a capa y espada, para conservarlo y perpetuar ese ambiente que se respira en esa antigua casona ubicada en la avenida 27 de febrero, casi esquina con la calle Arista.

Muchos recuerdos, vivencias, muchas anécdotas, desde que el dueño lo hizo establecimiento: el nombre del lugar fue idea surgida, al calor de una columna periodística que él hacía denominada “Periscopio” que se publicaba en una publicación local de la antigua Villahermosa.

Tiempos de las añejas cervecerías, de los pretéritos sitios de reunión de la población tabasqueña, de los que ahora son pocas las que subsisten como: “El Submarino”, “Marco el Pinto”, y la de “Güichi Güichi”, por supuesto sin murales a como el que distingue al primero.

El Submarino y su mural navegan en los tiempos de crisis, en los tiempos de la influenza, en las épocas épicas de la subsistencia por no desaparecer, sin apoyo alguno a su antigua tradición, del buen trato, gastronomía choca y buenos tragos.

Espacio de descanso espiritual, de la buena charla, de la asistencia de los periodistas, intelectuales y de muchos protagonistas de la población local, que como centro de reunión les han dado trascendencia y subsistencia, como herencia propia de una ciudad a sus habitantes. Por eso el nombre del mural: “Herederas el Submarino”.

Allí se han hecho personajes los meseros, empleados y las nuevas generaciones de la sociedad tabasqueña, en sus estratos sociales mediano y bajo, que son fieles parroquianos y amigos del sitio que sigue navegando bajo el nombre de El Submarino y su notable mural.