Reportajes

“El Che estuvo en Tabasco, fui su amigo y anduve con él”

› Lo trasladó de Guatemala a Palenque en avión, cuando derrocaron al presidente Jacobo Arbenz
› Junto con Hilda Gadea visitó las esculturas Olmecas en La Venta
› “Dos tabasqueños no fuimos a Cuba en el Granma, por sobrepeso”
› “Al triunfar la Revolución le regalamos al Che un loro tabasqueño”
› Benigno, tiene razón, el Che era muy terco, no aceptaba razones


El ex guerrillero tabasqueño Rafael León, durante la entrevista. (Foto: Papiro)

ERACLIO MÉNDEZ BURGOS | I DE DOS PARTES

Después de 42 años, desde Tabasco rompe el silencio el guerrillero “León”, originario de estas tierras tropicales, quien fue uno de los subalternos de Ernesto Che Guevara.

Apenas el 26 de enero de este año, el influyente diario italiano "Corriere della Sera", publicó las revelaciones del ex guerrillero Daniel Alarcón Ramírez (Benigno) donde afirma que la muerte del Che "se debió a una maquinación de la que son responsables Fidel Castro, la Unión Soviética y el Partido Comunista de Bolivia…”.

Al igual que “Benigno”, uno de los amigos íntimos del insurgente argentino, durante toda su vida guerrillera, el tabasqueño León, quien sobrevivió en la guerrilla en Bolivia, se atreve a hablar: “si lo hizo Benigno en el diario italiano, porque yo no... No creo dañar a nadie, aunque no está dicha toda la historia… ”.

Rafael León Rueda de León, de 72 años, nativo del municipio de Centro, Tabasco, narra que conoció en Guatemala al combatiente Che Guevara, quien a lado de Fidel en Cuba alcanzó el triunfo de la revolución cubana y murió en combate en Bolivia en el año de 1967.

De tamaño mediano, sombrero de fieltro, tez clara y con bigotes blancos, cara expresiva, sonriente y de hablar definido suelta: “El Che Guevara llegó seis meses antes del golpe armado de Castillo Armas en Guatemala. Durante ese tiempo intentó reiteradamente trabajar como médico del Estado pero las diversas gestiones nunca se concretaron y con problemas económicos fuertes”, explica.

León tiene sus raíces en Playas del Rosario del municipio de Centro, lugar donde el parque principal lleva el nombre de su padre, Rosario León Damasco. Llega al país de Guatemala por un tío que lo recomienda con dos aviadores alemanes, quienes lo instruyen en el oficio de mecánico de aviación y piloto aviador.

Previo a ello había tenido sus inicios con el experimentado piloto aviador tabasqueño Carlos Fidias Saénz Jurado, quien lo entrenó en sobre vuelos en las selvas de Tabasco.

En Guatemala fue testigo del acontecer político que sacudió a ese país en el régimen de Jacobo Arbenz:

“Cuando se celebran elecciones en Guatemala yo tenía la edad de 24 años, las gana Jacobo Arbenz, quien llega la presidencia de ese país con el apoyo mayoritario del pueblo. Arbenz cae del poder por realizar una serie de reformas sociales y democráticas y una nueva reforma agraria, que afectaba el predominio de la United Fruit Company, sobre las mejores tierras productivas del país.”

El ex guerrillero tabasqueño se regodea en su silla y continúa con el relato:

“El Che Guevara llegó seis meses antes del golpe armado de Castillo Armas. Durante ese tiempo intentó reiteradamente trabajar como médico del Estado, pero las diversas gestiones nunca se concretaron y tenía problemas económicos fuertes.

“En esos momentos de crisis política, Take Walter, uno de los dos pilotos alemanes, me ordena sacar a Ernesto en un avión marca Stinson, matricula XBGAN. Esa aeronave era propiedad de un capitán americano de apellido Carlos Bener quien fue uno de los fundadores de la iglesia evangélica en todo el sureste de México. En ese avión saco al Che Guevara de Guatemala, supongo que Walter me instruye a hacerlo por tener ligas con el Che y problemas políticos serios, pues perdió toda su documentación, en su pretendido segundo viaje a México. Pero en realidad el Che no llegó hasta la ciudad de México. En Guatemala se queda por el conflicto de la invasión gringa, quien el militar Castillo Armas apoya originando el golpe de Estado contra Arbenz, y allí se encuentra con la maestra Hilda Gadea (peruana), pues el Che ya tenia, por su ideología revolucionaria, relaciones internacionales con la organización peruana conocida como APRA, y se identificó con ella intelectualmente.”

- ¿Cómo te relacionaste con el Che en Guatemala?

“Llevo al Che a Palenque y allí permanece de 5 a 6 meses, ese fue mi primer contacto con él. Hilda se queda en Guatemala para hacer las gestiones de recuperación de los documentos del Che ante la representación de Argentina, pidiéndoles a sus padres los originales a través de la embajada”.

- ¿Qué paso después?

“Yo regreso al Che de Palenque a Guatemala cuando le avisan que le enviaron los documentos. Los recoge para más tarde irse a México ya con todo en regla. De allí nace mi amistad con él y con la maestra Hilda Gadea. Quiero decirte que el Che con Hilda hasta esos momentos no tenían los dos una relación sentimental. Una vez le dije, que él era como un Quijote. Eso fue lo que le expresé a Ernesto cuando analicé su forma de ser en Guatemala. También Take Walter le decía que era un Quijote. Por otra parte él se ofendió muy grande cuando le platiqué que en México todavía había “Listas de Rayas”. Se enojó muchísimo y me respondió que México tenía leyes preciosas como las de Juárez y lesionaba que sus gobiernos no las ejecutaran. Sintió mucho que en México existiera esa iniquidad.”

Las relaciones con intelectuales

León hace una pausa y luego sonríe, alza su mano y dice:

“Tengo un recuerdo personal, una anécdota: luego de lo de Guatemala y la salida a Palenque, cuando voy a la capital del país, estábamos en el Café París, pero allí se encontraban, León Felipe, mi tío Rolando Rueda de León Salazar, Carlos Pellicer y Federico Bracamontes, quien era socio de mi tío Rolando en el Diario de México. Pero para tener las piernas cruzadas en descanso, el Che levanta en ese momento el pie, pero tenía un hueco en el zapato al igual que Pellicer y León Felipe, se rieron todos, ¡pues tenían los zapatos bien boleados, pero con huecos..!

“Me invita a ir a visitar el Museo de León Trotsky en Coyoacán y allí conoce a Natalia Trotsky, la viuda del revolucionario soviético y amigo de Lenín. Conversa ampliamente con ella. En ese tiempo no conocía a Fidel Castro, pero sí tenía contacto con otros cubanos que estaban exiliados. En la casa-museo de León Trostky, platiqué con él toda la tarde y entre tantas cosas me dijo que, ‘no encontraba qué camino tomar en México, la inquietud de hacer algo, no sabía como canalizarla’…”

El viaje del Che con Hilda al sureste

La interrogante es necesaria sobre la presencia del Che en México y la detalla respondiendo:

“Luego visito al Che en la cárcel de Lecumberri, cuando sale la noticia en todos los diarios nacionales e internacionales de la detención de varios cubanos con armas, entre ellos: Raúl y Fidel Castro. Ya se había casado con Hilda Gadea. A su salida del país, antes de embarcarse en el Granma para irse a Cuba, se vino de luna de miel con Hilda al sureste del país. Visita Coatzacoalcos y luego, para conocer La Venta y sus esculturas olmecas de la queda impresionado, admirado de las mismas y su ubicación por la antiquísima pirámide y su ubicación geográfica, considero que ya había leído sobre la cultura Olmeca; pasa a Villahermosa y cruza las viejas pangas de Frontera y de ahí a Ciudad del Carmen, Después llega a Mérida y en la ciudad lo confunden con un actor de una película que estaban filmando llamada “La Noche de los Mayas” y le piden autógrafos. Sin saber ellos, que luego ese personaje, haría historia como combatiente revolucionario. Uno de los comandantes más celebres que triunfarían junto con Fidel en Cuba.

La amistad del Che con Walter y su gnosticismo

Rafael, no lo piensa dos veces y ubica a los que fueron sus grandes amigos:

“De vuelta de Mérida, antes de llegar a Villahermosa, tenía programado ir a Ciudad del Carmen a la casa donde vivía Take Walter, ya radicado en ese municipio, en la zona llamada de la “Puntilla” de la colonia Payas. Ahí construyó Take Walter una casa que no le puso, ni piso, ni ventanas ni puertas. Para ir al segundo piso uno se tenía que subir por unos árboles de guarumos. Allí en el segundo piso, todos llegaban a platicar con él y a dormir.”

“T. Walter tenía una avioneta marca Piper- J3., y un Jeep marca Hurricane de la Segunda Guerra Mundial y un rancho de 800 hectáreas en la zona de las ruinas de Chibaljó. Allí Ernesto tuvo su luna de miel con Hilda y se bañaban en la Laguna del Vapor cerca de la Laguna de Términos. De allí salió a Campeche y otra vez a Ciudad del Carmen. De ese recorrido él por supuesto, que antes me avisó que venía hacer ese viaje, en un carro Mercury. Luego más tarde me invita otra vez a visitar a Take Walter en la ciudad de México. Tenía una estrecha relación con Walter que la sostuvo desde Guatemala, donde lo conoció en esos años del gobierno de Jacobo Arbenz.”

“Te voy a revelar algo del Che: él era gnóstico, (La gnosis, es el conocimiento interno y oculto dentro del hombre. La gnosis se revela en el arte, la ciencia, religión y filosofía). Lo aprendió en Colombia cuando estuvo junto con su amigo Alberto Granados en su travesía en motocicleta por países de Sudamérica. Tuvo conocimiento de las profecías de los mayas, Fue Samael Oor quien le enseña a llevar un diario cotidiano para los días propicios de buena y mala suerte.”

Dos tabasqueños íbamos a ir en el Granma

Hace una pausa y respira tranquilo como reviviendo el viaje en las tierras del sureste y exclama:

“De su luna de miel regresa a la ciudad de México y se prepara para el viaje a Cuba desde Tuxpan, Veracruz. T. Walter le sugiere al Che que se embarcarán desde Islas Mujeres a su destino. No en Tuxpan. Pero no le hacen caso a la sugerencia, ni Ernesto tenia mando alguno en el grupo, ya que era un simple invitado más de Fidel.”

- ¿Cuántos eran en total para irse a Cuba?

“Yo me iba a embarcar en el Granma con él ya que estábamos enlistados 82 gentes entre ellos 3 mexicanos, Kid Venegas y Alonso Martínez y yo; dos tabasqueños. Venegas nos entrenó en defensa personal. Alonso Martínez lo conozco en Torreón Coahuila, le platico el proyecto, lo invito y me sigue. Pero no pudimos irnos por el gran sobrepeso en el barco.”

Precisa Rafael León: “El capitán de la fragata, Norberto Collado ya nos había advertido que el Granma (se le había puesto ese nombre porque era el nombre de la armería donde se compró el armamento), había una raya roja de advertencia que era la que marcaba el limite de la capacidad de la carga. Como los cubanos llegaron en varios grupos, se embarcaron junto con el Che. A nosotros los tres mexicanos se nos encargó en tierra, de hacer despegar el barco por instrucciones de Collado el capitán de la fragata. Como ya estaba repleto el barco se tomó la determinación a sugerencia de Fidel, de bajar gente, y parte de los accesorios y algunos alimentos.”

“Pero al final Fidel toma la idea de no permitir que los víveres se queden en tierra… y los cubanos tercos, no querían bajarse… la marca roja estaba ya debajo del nivel permitido y era peligroso navegar en alta mar… y ni modo nos bajamos. Walter gritaba al Che que se bajara, pero éste no se bajó”.

“El plan era que Take Walter en su avioneta los orientaría desde Islas Mujeres a Cuba, pero no lo logra hacer, por un mal tiempo que azota la zona del Caribe. Allí antes de partir en Tuxpan empiezan los cubanos a botar armas y cartuchos, por último hasta los alimentos. Solo se llevan lo básico. Allí simplemente nos despedimos espiritualmente”.

“En alta mar en las aguas del Caribe pierden el rumbo y el punto de desembarco, y sucede lo que ya se conoce, van a parar cerca de una posta del ejército de Fulgencio Batista y de todos solo quedan 9 combatientes vivos... entre ellos el Che”.

“Romeo” un loro tabasqueño el regalo para el Che

La pregunta vuelve a ser necesaria, después del triunfo de la guerrilla en Cuba y León afirma:

“La guerra de guerrillas fue en la Sierra Maestra contra el ejercito, ésta los lleva al triunfo, al poder. Todo está documentado. Todo mundo la conoce. Ya en el gobierno, Fidel y siendo el Che Ministro de Industrias, T. Walter, Julie Holans y un servidor vamos a Cuba. Mi tío Carlos Gular, le alquilaba en Villahermosa a “Tabasqueña de Aviación” un local de ventas de boletos y el tenía un loro, llamado “Romeo”, era un loro grosero, que mi tío lo traía en el hombro. Bebía pozol y el loro le limpiaba el shis que le quedaba en la barba. Cuando era de noche el loro le decía: ¡ya vas a pishaaarrr, Carlooossss!

“Ese loro tabasqueño era inseparable y estaba domesticado… ese fue a parar a Cuba, fue el regalo para el Che. Se lo robamos a mi tío. Ernesto también lo uso igual en el hombro”.

“En Cuba el comandante Camilo Cienfuegos, había desaparecido en el mar en un vuelo. Había muerto en forma inexplicable, misteriosa. No encontraron su cadáver en las aguas del Caribe. Al Che en su actitud se le veía muy tenso. Y su hablar era de preocupación. T. Walter le sugiere que se zafe del régimen de Fidel Castro. Es cuando Ernesto va a la ONU, y a otros países del mundo, posiblemente ahí ve la salida y la oportunidad de buscar apoyos para una nueva lucha en cualquier lugar, al final… escoge Bolivia. “Desde México tenía comunicación con él. En su oportunidad, yo le pregunté una vez, ¿Por qué Bolivia y no Argentina?, me contesta: que allí estuvo el líder de la independencia de Bolivia, Pedro Murillo, quien tocó las campanas de la libertad en 1809 y fue llevado a la horca. De esa base se aferró, además existió un movimiento armado: la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935, por el dominio del río Paraguay, estratégico para la salida al océano Atlántico ya que las dos naciones no tienen acceso al mar”.

La entrada de León a Bolivia

- ¿Tu contacto para irte a Bolivia con el Che?

“Cuando el Che se prepara para irse a Bolivia cuando a Fidel le firma la carta de despedida liberando a Fidel de toda responsabilidad y renunciando a la nacionalidad, yo recibo la invitación del Che en 1955 para irnos a Bolivia y también el capitán T. Walter, para alistarnos en la guerrilla. Yo recibo previamente entrenamiento en el desierto de Altar, el más inhóspito del país en Chihuahua. Nos ejercitamos en duras caminatas para acostumbrarme al calor y al frío y de aterrizajes forzosos y saltos de paracaídas… Terminando ese entrenamiento fuimos a Puebla a subir el Pico de Orizaba y el Iztaccihualt a pie para poder andar en el hielo. Porque era parte del terreno que se iba a andar en Bolivia.”

- ¿Como llegaste a ese país?

“Para trasladarme allá, vuelo a Nicaragua, en un avión de una compañía de fumigación, de ahí a Colombia. Hago contacto con Samael Oor y este me hace el contacto con el sacerdote colombiano Camilo Torres quien admiraba a Fidel Castro y al Che. Quien trabajaba como sociólogo, era profesor de la universidad, y activista político. Un contacto confiable para las actividades que desarrollaríamos para entrar a Bolivia. Camilo Torres siempre será recordado. Con su ayuda salgo para Brasil.”

“Del Brasil salgo para Bolivia, yo entró en tren por el departamento del Beni hacia Cochabamba, de allí a la Paz en un avión Cessna con equipo de acuatizaje. Llevamos una identificación clave: que era un billete cubano con la firma del Che, para presentarme ante Tania Tamara Bunke, con ella empezamos a hacer los planes del campamento en Ñancahuazú al lado de Roberto (Coco) Peredo Leigui. Ella me enseña a bailar tango y tocar la guitarra y yo le enseñó canciones como la “Adelita” y bailar danzones y cumbias. Era una mujer recta, de carácter, con los pantalones muy bien puestos.”