Directorio | E-mail
       
Director General: René Alberto López
 
 
 

Reporteros de la Vieja Guardia
María Elena Villarreal:
Tú llegas como periodista hasta donde te lo
permiten intereses de empresarios y políticos

› Yo creo que los reporteros tratan de hacer su trabajo lo mejor posible, de cumplir con lo que establece el periodismo

RENÉ ALBERTO LÓPEZ
Surgida de la cultura del esfuerzo, la periodista María Elena Villarreal es una reportera que incursionó en el periodismo, no sólo muy joven, sino que empezó desde abajo, repartiendo el periódico de su tío y maestro, el reconocido comunicador tabasqueño ya fallecido don Manuel Hidalgo del Valle.

Considera que no ha sido fácil su trayectoria en su labor de comunicadora, donde ha tenido que enfrentar y sobreponerse a la resistencia de aquellos que no reconocen el trabajo de la mujer en el medio periodístico.

Hoy, con más de 35 años en la labor reporteril, y muchos de ellos en el diarismo, no desmaya en su deseo de seguir adelante, venciendo retos, incluso, no pierde la esperanza de participar en alguna campaña para la Presidencias de la República.

Adicta a la historia, considera que ese gusto por conocer el pasado le ha servido para fortalecer su quehacer periodístico, por lo que recomienda a las nuevas generaciones esforzarse por leer e investigar para ser mejores.

Como parte de la sección Reporteros de la Vieja Guardia, Papiro localizó a la emprendedora periodista para que contara a los lectores su trajinar por el fascinante mundo de la labor reporteril

¿Cómo se te da el oficio del periodismo?
—Yo vivía en casa de un tío que era uno de los grandes periodistas, don Manuel Hidalgo del Valle. Además conocí a don Trinidad Malpica y don Humberto Muñoz Ortiz, la verdad, que sí se me dieron las cosas para ejercer el periodismo.

¿Ellos fueron tus maestros?
—Don Manuel Hidalgo, pero alguna vez colaboré con don Trinidad, porque él sabía que yo tenía buena ortografía y como él ya no veía, a través de una amiga, lo ayudaba porque no veía, y me decía vas bien. Guardo unos escritos de esos. Unas copias que me quedaron.

—Trabaje con Don Manuel del Valle en su periódico “Noticias”, que el día 2 de noviembre cumplía año de ser fundado. Era un semanario y él siempre me dijo que en el ambiente del oficio periodístico, uno debería de cuidarse, que tenía yo que aprender los valores de la honestidad y lealtad.

Por eso he tratado de ir en esa línea, tal vez a algunos no les guste, tal vez algunos les caiga mal, pero yo siempre he dicho que mientras yo me sienta bien, sigo adelante.

¿Cuántos años tenías cuando empezaste ahí en Noticias?
—Primero colaboré con él, acomodándole los rollos de los periódicos, de los paquetes de periódicos impresos que se mandaban a los municipios como Cárdenas en donde me tocaba llegar dos o tres veces por semana y eso era de cajón, porque había que llevárselos a los vendedores, unos que estaban por el palacio, otros que estaban por el mercado, había que llevarles los bultos. Así me fui metiendo a la tarea y al oficio. Ya posteriormente mi tío me fue diciendo, lo que teníamos que hacer para ir haciendo las entrevistas para la publicación. También veíamos a los anunciantes y la publicidad.

Un día me dice, vas a hacer entrevistas. Me agarró de sorpresa. Pero como ya conocía en los municipios las entrevistas, cuando andaba con él. A mí en verdad, no me sorprendía. Cuando empezamos a salir yo tenía como 15 o 16 años, como él iba conociendo todas las comunidades, sacaba por ejemplo notas informativas de Cunduacán o Jalpa y con el tiempo pues sabes donde están por ejemplo: Pichucalco, todas las comunidades, como Huimango y lo que más me ha gustado de esto, es ir a las comunidades. El de estar en contacto con la gente, pues conoces de su propia voz cuáles son sus necesidades, ha sido para mí una satisfacción…me ha llenado.

¿El periodismo te ha dado oportunidades de tratar con mucha gente, con humildes campesinos como con personalidades?
--Así es, he vivido las cosas desde los dos puntos, obviamente que aprendes más y sabes más del lado de la gente que tiene necesidades.

¿Y luego de estar ahí con tu tío, donde más trabajaste?
—He estado en varios medios, tuve por ejemplo después de que se murió mi tío Manuel Hidalgo del Valle, —yo trabajé con él unos 10 años—. Me fui al diario Respuesta con Víctor Acosta, estuve una temporada allí; por lo mismo en Avance, con don Luis Sánchez Arreola, otra gente a la que le aprendí mucho.

Yo de don Luis, tengo una anécdota: A veces me decía te vas a leer todos los periódicos en la mañana, y bueno, leía los periódicos y trataba de ver que decían las noticias y qué traían de importancia. Después me llamaba, ¿y qué encontraste?, y desde luego le respondía, y de inmediato me decía: “pues entrevista a esa persona”. Pero luego había días que el supuesto entrevistado, no me contestaba. Y yo, me decía, “bueno, para que me dice don Luis que yo le hable a este personaje, si luego ni me contesta”. Entonces comprendí que lo que don Luis estaba provocando intencionalmente, es que tomara mi propia iniciativa.

Porque independientemente de que hablara o no, con él, tenía que llegar con información al periódico. Y la verdad, estuve poco tiempo con don Luis, pero si reconozco que era una gente brillante. Sumamente inteligente. Que era un gran maestro. Pero hay “periodistas” que no quieren aprender. Piensan que el que te exijan en el trabajo, es que te están hostigando o te están exprimiendo ¡No!, es que realmente si tú quieres aprender, ahora si que tienes que ir llevando el vaivén de muchas cosas.

También estuve con don Florentino Hernández Bautista, y bien la relación con él, esa es la verdad. Con él jamás tuve contratiempos. Muchos decían que don Florentino tenía un carácter muy fuerte, pero afortunadamente, nunca tuve ningún problema, lo mismo que con su hijo, Hernández Aguayo, que era el que prácticamente estaba al frente del periódico.

Con don Jorge Calles, estuve dos temporadas en el Presente: Igual con don Jorge ahí tenía que ir a reportear, a redactar. Aprendí a diagramar a diseñar las notas, como ellos me encargaban de revisar las notas, inclusive terminadas en el negativo. Don Jorge desconfiaba que fueran a salir errores de ortografía, que lo haría inclusive hasta la fecha, pero por mucho que tú quieras, a veces se escapan algunos errores.

¿Cómo quien dice comenzaste desde abajo?
—Desde abajo, haciendo los rollos, llevándo los impresos a los distribuidores, viendo lo de la publicidad. Por ejemplo con mi tío, ahora si que empecé enrollando los periódicos, ya cuando él falleció, yo era el gerente del periódico, yo era la administradora. De hecho cuando mi tío Manuel no salía a la calle, yo era la que prácticamente me encargaba de todo. Con el aprendí bastante, todo lo que es el maneje del periódico fue con mi tío Manuel Hidalgo del Valle.

¿Y logró tener una buena penetración el periódico Noticias?
—Noticias, circulaba mucho en los municipios, en La región de La Chontalpa, por ejemplo: en Cárdenas, Huimanguillo, Cunduacán, Nacajuca y Jalpa. Y tenía mucha influencia a pesar de que era Semanario y salía junto con otros de aquella época, uno de ellos era “El Hijo del Garabato” y había otro periódico que se llamaba “El Gallo”, pero ese no lo conocí, que manejaba una señora que la mencionaban como doña Juana Gallo. El periódico, ella lo manejaba.

¿Y cómo das el salto del semanario al diarismo?
—Después de que falleció mi tío, como a los dos o tres meses, ahora si en vaivén, porque después de tardar tantos años con él, ya que además vivía en su casa y en si, el cambio se me hizo difícil, pero ahora sí que tenía que seguir.

¿Y siempre has sido reportera?
—Yo sí. Siempre de reportera. Ahora quizás ya le bajé un poco a mi actividad, porque los años pesan. No es lo mismo. Pero yo como reportera, iba a donde tenía que ir, y muchas veces, honestamente no tenía dinero y me iba en aventón, pero ahorita ya no.

¿Y después del semanario?
—Respuesta, fue un periódico que empezaba con Víctor Manuel Acosta. La verdad que Víctor también por igual, decían de él, que tenía su carácter, pero yo jamás tuve ningún problema en mi trabajo, y de Víctor guardo una anécdota, por ejemplo, un día entré a su despacho y en su escritorio, vi un libro sobre él. Era su libro de cabecera y se me hizo fácil sentarme en la silla de su escritorio para hojearlo, cuando él entra de repente, y me levantó rápido, y me dice… no, no, no, ahí estás bien. Y, pues obviamente nada más me quedé un ratito y luego me paré; pero la verdad que con Víctor también nunca tuve ningún problema.

Después de estar en varios diarios me fui a trabajar en las campañas, porque me ha gustado mucho trabajarlas, sobre todo en las giras de candidatos.

¿O sea que fuiste jefe de prensa de candidatos?
—El coordinador era Francisco Chávez, pero a mí te tocaba elaborar la información de Amador Izundegui Rullán, cuando fue candidato a presidente municipal de Centro; también estuve con Gladis Cano cuando fue candidata a diputada federal por el Quinto Distrito y estuve comisionada del PRI, con el licenciado Nicolás Reynés Berezaluce, el vocero y jefe de prensa de él era don Guillermo Hübner, pero a mí me tocaba ir a las comunidades. Y también con el licenciado Salvador Neme Castillo y ahora digo que nada más me falta una para presidente de la República. Quiero estar en una de ellas, porque me gustaría tener esa experiencia.

¿Y cómo incursiona ya en la prensa nacional?
—Pues ahí, tú sabes siempre aquí como decía mi tío Manuel Hidalgo, tu presencia, el nombre, lo que lleve, tu calidad o tu experiencia. Pero también cuenta lo que tú vales en lo moral, lo ético. Entonces sucede que una gente del Diario de México me dice, “mande su currículo”, ahí fue a través de don Manuel Sánchez Javier, cuando fue jefe de prensa y no había pues quien entrara en su relevo, y pues pensó en recomendarme a mí, él era el corresponsal y como lo nombran director de Información del Gobierno, quedó sin corresponsal ese lugar y allí entré yo.

Estuve como un año y medio en el Diario de México, y fue mi primera experiencia en un diario nacional, ya después fue en el diario La Crónica, que me piden enviar mi curriculum vitae y pues según me comenta unos de los jefes que le llamó la atención mi experiencia en varios diarios, tanto en el medio oficial como en el medio local. Ahora si, una carrera que valga en el medio periodístico, y rápidamente me integré al medio nacional que hasta la fecha sigo como corresponsal, ahí, llevo ya 13 años, lo cumplí el día 13 de septiembre,

¿Satisfacciones que te ha dado el periodismo?
—Son muchas, porque conoces gente, porque de alguna manera muchas cosas se te facilitan, por ejemplo: Cuando tú vas a pedir un servicio en algún lado, pues algunas veces te lo brindan, si te conocen.

Tú defiendes lo que tú crees que es tu derecho, tienes facilidad para eso. Pero es entonces cuando tu ves, cuando tú dices, esta gente son así con una gente que se puede defender, Pero imagínate como serán para aquellos con los que realmente no saben cómo hacerlo. Entonces si me ha dado muchas satisfacciones mi labor, muchas experiencias, me han formado, como una gente totalmente íntegra.

¿Pero también hay momentos amargos en el periodismo?
—Desde luego que si, a veces yo creo que en el principio, quizás no habían tantas dificultades, yo siempre he dicho que no he tenido problemas, pero siento que últimamente a pesar de la apertura que ha habido de trabajo para la mujer, yo siento que hay muchas puertas que se resisten, como que hay una inercia, para darle paso al trabajo de la mujer, inclusive si tu abres un periódico, ves más trabajo de hombres que de mujeres, son pocos los hombres que realmente valoran el trabajo de las mujeres.

¿Cómo ves el periodismo en general?
—No ha decaído. Yo creo que los periodistas tratan de hacer su trabajo lo mejor posible, de cumplir con lo que establece el periodismo, pero pues hay los intereses de los empresarios. Los intereses de los políticos y por más que uno como periodista o como reportero quisieras hacer las cosas. Tú llegas hasta donde te lo permiten. No se puede decir totalmente: No.

¿Un reto que tengas ahorita en mente?
—Me propongo, tengo puestos los ojos en participar en una campaña presidencial; dos, volver otra vez, o quizás dar mayor empuje a lo que he estado haciendo.

¿Alguna anécdota del periodismo que tengas grabada en tu mente?
—Pues las anécdotas, son las de campañas políticas. Resulta que un día con el licenciado Neme, salimos desde las seis de la mañana para ir un día a las comunidades, ya veníamos de regreso, terminando la gira acá por Boca de Escoba, como a eso de las cinco de la tarde, ya se nos había acabado el agua y la comida, estábamos muertos de hambre y sed.

Llegamos a ese lugar y pues me tocó andar junto con Francisca “Panchita” Alamilla, nos dijimos: “Vamos a pedir un pozol aquí en este lugar, pues bueno, y que vamos a solicitar nuestro vasito de pozol, cada quien en la mesa donde estaban. Nos lo dieron y comentamos gustosas: “¡Oye esto está sabroso!, y nos tomamos el pozol, las dos de curiosas vamos a ver cómo lo hacían, vemos a una señora con una tina, que tenía las manos, los brazos y hasta la axila, metidas hasta el fondo batiendo el pozol, y me dice Panchita: ¡Éste es el verdadero pozol de pelos…! Y todavía le digo sorprendida: ¿Será que lo hacen con agua del río? Cuando vemos que venía un muchacho con una cubeta del río, subiendo el barranco y lo tira en ¡la tina del pozol! Eso fue en la campaña de Chavo Neme.

En otra comunidad de Centro, con el doctor Amador Izundegui Rullán, al llegar a ese lugar, empezaron las bienvenidas, luego las demandas y un señor, se dirigió al candidato: “Queremos que nos mande usted a potabilizar el agua, Pero por favor mande el agua potable, porque aquí mire”, dice el lugareño: “Tomamos agua del río contaminada, como ese pozol que usted se está tomando, pues es del río”.

Solamente alcanzó a decir el doctor Izundegui: ¡Hay santísimo! Pues ya bebido el pozol, no le quedó de otra.

¿Y haz pensado en el retiro?
—La verdad que no. No, en lo único que si he pensado, es pasar de una etapa a otra pues…, de ir cubriendo etapas sin dejar de reportear, porque es lo que más me llena, es lo que más me nutre.

Ahora estoy proyectando escribir mi columna otra vez; cuando estuve en el Presente, la columna se llamaba “Teorema”, la publiqué para Rumbo Nuevo y también se la di a un muchacho que tiene un periódico que sale mensual, a Daniel Becerra Conde el de Tribuna y también alguna vez colaboré con José del Carmen Pérez Oropeza, tenía un periódico chico y pienso volverlas a sacar con más fundamento y pues tratar de hacer otras cosas.

Tienes 13 años como corresponsal de Crónicas, ¿y cuántos años como reportera?
— Como reportera tengo ya unos 34 ó 35 años, ¡pero ya hasta la cuenta perdí!

¿Pero piensas seguir picando piedra?
—Si pues, de hecho yo estudié una licenciatura en Historia, no me he dedicado más que para leer y para conocer, pero no pienso dejar esto. Me gusta, es mi mundo y aquí he vivido, aunque yo tenga que hacer otras cosas, pero me gusta más esto.

¿Del retiro no te has ocupado?
—No, no, de ninguna manera, hasta que Dios me lo permita y las facultades, porque también llega la edad en que no se puede, aunque quieras ....

¿Qué le podrías decir a estas nuevas generaciones de periodistas?
—No solamente que estén pensando en modernizarse, a través de los medios electrónicos, pues la tecnología es importante, pero si no leemos, si no investigamos, nos quedamos atrás, no estamos completos. Muchas generaciones ya no investigan, yo lo veo en las escuelas. Les dicen: Investígate, por decir, que se yo, de algún tema en específico. Ellos, van, seleccionan, copias, imprimen y ya. Pero no se toman ni siquiera la molestia de leer, entonces hay que leer, porque mientras más estén leyendo, mejor se están preparando y la historia sobre todo, no dejarla a un lado. A muchos no les gusta la historia, pero si no comprendemos lo que ha ocurrido antes, no vamos a comprender lo actual, ni vamos a saber proyectarnos.

 
 
 
Me gustaría cubrir una campaña para la Presidencias de la República: María Elena Villarreal. (Fotos: Jorge Hernández Gómez)
“Hay muchas puertas que se resisten, como que hay una inercia, para darle paso al trabajo de la mujer dentro del periodismo”
 
 
 

 
Papiro | Directorio
© 2009 Copyright Papiro