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Director General: René Alberto López
 
 
 

Reporteros de la vieja guardia
El periodismo ha perdido la mística de la
exclusividad: Melesia del Carmen Rodríguez

RENE ALBERTO LOPEZ

Melesia del Carmen Rodríguez es una periodista tabasqueña que se formó en las redacciones de los diarios y en el trabajo reporteril a base de esfuerzo y perseverancia. Su dedicación la llevó a cubrir eventos internacionales como la histórica elección en Nicaragua, que ganó la abanderada de la Unión Nacional Opositora, Violeta Barrios Chamorro al sandinista Daniel Ortega.

Otras de sus satisfacciones ha sido tomarle las fotos más cercanas al Sumo Pontífice, Juan Pablo II, en sus visitas a Villahermosa y Mérida. Se dice orgullosa de ser empírica y de haberse iniciado en una actividad emocionante como el periodismo a través de la fotografía. Con esa misma pasión y coraje con el que ha desempeñado su carrera a través de casi 30 años, Melesia del Carmen narra a su historia a nuestros lectores a través de la sección Reporteros de la Vieja Guardia.

-¿Cómo se da tu ingreso al periodismo?

Por una invitación que me hace un señor fotógrafo, cuando me ve que tomo fotografías para mí y para la familia con una cámara Pentax, de aquellas, entonces me dice don Jorge Calles andaba buscando un fotógrafo. Le dije no me dedicaba a eso. El asunto es que llego con don Jorge y empieza a darme los consejos normales. Empiezo a echarle ganas ahí. Voy en una ocasión con esta misma persona que es Miguel Sauz, que me invita a cubrir para el diario Presente un evento, te estoy hablando de los años de Enrique González Pedrero, y ahí comencé, tomándole una foto en donde está cortando un listón en una inauguración y de ahí, me empiezan a publicar la primer foto y luego notas y luego tomando datos de las calles como si fuera un reportero urbano, que todo lo que yo veía que no era correcto, llevaba los datos y entonces estaba allá el señor Samuel García Villegas y me empieza a orientar, pero me tenían en esa etapa en que tu eres la nueva ratita en la ratonera, pues todos me veían y pues ésta de dónde, y empiezo a llevarle notas urbanas y me las publicaba don Jorge. Y seguía llevando las notitas urbanas hasta que don Jorge en coordinación con Samuel ordenan que yo vaya a cubrir una rueda de prensa del funcionario Agustín Díaz Lastra y empiezo ahí a reportear.

-¿Es correcto decir entonces que la fotografía te lleva al periodismo?

-Efectivamente, así es, y con la fotografía hago maravillas, una de las fotos hermosas que todavía permanece en Presente, es cuando hay un dedo sobre la cabeza de Violeta Barrios de Chamorro, que está en muletas. Esta foto la tomo y se publica aquí. Y las fotos más cerca que se le pudieron tomar al papa, me jacto de haberlas tomado yo. De haber estado con el papa como estoy contigo ahorita.

Pero en redacción, ahí fue Samuel García Villegas definitivo, y después auxiliado con el flaco Felipe Pérez Morales. El decía, esto está bien, no está bien, no se preocupe, vamos bien me decía siempre y don Jorge me daba algunos consejos, porque vio que tenía ganas de hacer las cosas. También empiezo a llevar publicidad al periódico, porque el periódico está hecho para ganar no para regalar. Por ejemplo, la publicidad periodística es un convenio entre empresas, entre funcionarios, entre políticos, una relación legal y transparente. Siempre he combinado mi trabajo de reportera y publicista.

-¿Pero además del diario Presente que fue tu primera casa, dónde más has trabajado?

-El medio que me da la oportunidad de servirles a nivel nacional es el diario La Prensa, en donde quizás puedo jactarme que soy la más antigua de las corresponsales en Tabasco, porque los que habían todos se han dado de baja o se han dedicado al periodismo en otro nivel, pero ya no están como corresponsales. Estoy en La Prensa desde el año 1986.

-¿Y, cómo se da tu ingreso a ese medio nacional?

-En aquel entonces eran pocos los corresponsales, estaba el de La Jornada, el de Uno más Uno, el de Excélsior, que era el amigo que ya falleció, José Frías Cerino, hombre noble a quien recuerdo con mucho cariño, que tuve la ocasión de tratar y de comer juntos en la casa, él era un invitado permanente en la mesa y nos tomábamos el café y el cigarro juntos. Entonces con Pepe Frías hicimos algunos otros trabajos, por ejemplo para el semanario La Palabra, que le gustaba las fotos que tomaba. Recuerdo que en el gobierno de Salvador Neme Castillo, en 1989, le hacemos una serie de seguimiento a las actividades del gobernador durante un día, además que le hicimos una entrevista.

-¿Pero platícame como entras al diario La Prensa?

- Una compañera me dice un día, bueno y por qué no te metes tú a La prensa, qué carambas si todos están agarrando corresponsalía, y efectivamente en La Prensa me dijeron que mandara información, y a los dos o tres meses voy hasta la ciudad de México a ver al coordinador de corresponsales y me atendió. No pasaron muchos años para que me dieran una credencial con la cual identificarme; me publicaban toda la información que mandaba a diario, me daban un espacio y ahí comienzo. Me pagaban, en aquél entonces, un peso por nota. Todavía guardo esos recibos, que son documentos interesantes. Imagínate un peso, los fui guardando y los archivé, no los fui a cobrar. Empecé a vender publicidad al diario La Prensa que me hizo ganar muchísimo dinero, aquí me pagan 80 pesos y allá ganaba cuatro mil pesos y con la publicidad a veces me pagaban hasta 15 o 20 mil pesos, era un dineral comparado con lo que se ganaba aquí, que era el salario mínimo, no del periodista, del trabajador común y corriente. Yo siempre he pugnado que no es correcto, y me van a matar los directores de diarios, que los periodistas tengan que pagar sus viáticos, porque ese es un salario mínimo para quienes trabajan en las oficinas, pero la noticia no se genera en las oficinas, se genera en las calles y tú te tienes que desplazar en la ciudad, en el estado, pasando una y mil calamidades y vicisitudes. Por ejemplo, en estas inundaciones, me ha tocado irme a meter al agua, a la inmundicia hasta el pecho, no importando que soy mujer, que pueda contagiarme de alguna infección o una pulmonía, no tenemos ese seguro, absolutamente hay una desprotección total para el periodista en ese aspecto, muy pocos son los que pagan bien, y eso a regañadientes te dan los cincuenta o 20 pesos para el pasaje.

-¿Consideras entonces que el periodista está mal pagado en Tabasco?

-Si, lo aceptamos, por la misma necesidad de que no hay trabajo y cada vez egresan más profesionistas, entre comillas, que se dicen profesionistas de la comunicación y los lanzan a la calle y no tienen práctica. Da tristeza, en realidad es lamentable como está el periodismo, no en Tabasco, en todas partes. En Tabasco, con tantos niños que piensan que van a salir en la cajita de los idiotas y que me disculpen, porque se sienten los uyuyuy y las uyuyuy que creen que ahí van a estar con los reflectores, es una equivocación. No sé tal vez me estés oyendo muy grosera pero es una realidad innegable. No sabemos promover nuestro producto que es el periódico, el que nos da la fuente de trabajo y pensamos nada más en buscar los ingresos y estás matando la gallina de los huevos de oro, te estás vetando a ti mismo y a los que vienen atrás. El periódico es una empresa que requiere subsistir para alimentar a más compañeros. Conozco muchos que se preocupan más porque les den 100 pesos a la mano, aunque los de adentro no tengan más que el salario mínimo que les paga la empresa, porque no hay para más, porque hay reporteros que jalan para su morral no para la empresa.

-¿En qué otros diarios o medios locales has estado?

-Después del diario Presente voy a Rumbo Nuevo, paso una etapa con el anterior dueño, ya después cuando lo adquiere Jorge Alberto Javier Quero y otro grupo de empresarios estoy ahí, como jefa de relaciones públicas del periódico, tengo los documentos todavía donde me acreditaban como tal, pero luego decido retirarme y es cuando llego al diario vespertino ABC con Aureliano Rabelo, que me da la oportunidad de hacer una columna y colaboro con él hasta el momento, y al mismo tiempo me desempeño como corresponsal de La Prensa. También antes de que iniciara El Heraldo, autorizó don Mario Vázquez Raña que yo fuera la corresponsal del Sol de México. Cuando se inicia El Heraldo, el director sentía que yo era una piedrita en su zapato, lo primero que pide es que yo no llegue a ese diario y me dice que él es el corresponsal del Sol de México, por eso es que yo nunca llegué a El Heraldo. Tampoco me corté las venas por eso.

-¿Te ha dado satisfacciones tu carrera?

- Si, muchísimas, una de ellas fue haber estado en el país de Nicaragua cubriendo las primeras elecciones allá por el año 91, cuando Daniel Ortega compite por el Frente Sandinista y le gana la Coalición de la UNO, que encabezaba Violeta Barrios de Chamorro, ahí fuimos como cinco periodistas tabasqueños a Nicaragua, pagando sus gastos.

-¿Qué medio publicó tus trabajos?

- El diario Presente, yo fui porque quise ir, no me envió Presente, yo fui subsidiando mis gastos por invitación de Luis Antonio Reyes y Lorena del Carmen Solís. En aquel entonces yo me había ganado una beca para ir a visitar medios de comunicación en España, era por tres meses y estas gentes habían ido a hablar con don Jorge Calles para solicitar el permiso, porque se trataba de una beca que la otorgaba el Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP) y la Unión de Periodistas Democráticos, que en aquel entonces el líder nacional era “El Búho” Eduardo Valle. Entonces no se dio el viaje a España porque surge otra persona que dijo que ella merecía más ese premio porque yo no tenía título de periodista, cuando a esa persona jamás hizo un reportaje coherente, nunca salió a mojarse los píes, a llenarse de lodo, o sudar la camiseta como decimos nosotros o lo hacemos y como veo que tú lo haces, o lo hace Simón Hernández, Jorge Hernández, y muchas chicas hoy día. Finalmente nadie viajó a España.

-¿Qué experiencia te dejó Nicaragua?

- Cubrir una elección cuando todavía persistía el desarme en Nicaragua, todavía había guerrilla, allá con Antonio Reyes Zurita y otra reportera de Excélsior, con ellos lograba yo moverme en algunas áreas, pero también aquellos, celosos a veces, tenía a veces que quedarme en el centro de reunión que había en Los Palmers, en un Centro de Convenciones, te hablo de un Centro de Convenciones, no esas cuatro paredes de aquí que no tienen nada. Estuve alrededor de 10 días, días inolvidables, mi información la publicó Presente y fue una bonita experiencia vivir esos momentos dentro de mil 700 periodistas de todo el mundo que acudieron a cubrir esa histórica elección.

Otras satisfacciones han sido las visitas del papa, yo las cubrí aquí en Tabasco y en Mérida, cubriendo fotografía e información general. Cuando la muerte de Luis Donaldo Colosio también estuve ahí en México, cuando se recibe el féretro, todavía tengo las notas guardadas de lo que yo envíe al diario Presente. También tengo la nota guardada, aquella que no me quiso publicar Jorge Núñez Martín, porque creyó que era más creíble publicar la nota de Notimex, que publicar la nota de una persona que estaba en la ciudad de México en el lugar de los hechos. Resulta que voy al Congreso de la Unión y ahí estaban Fredy Chablé, Zoila Victoria León y Gustavo Rosario como diputados federales, y se acuerda que no vendría a Tabasco una comisión de cortesía para vigilar la elección de gobernador donde competiría por el PRI, Salvador Neme Castillo. Entonces, incorrectamente los señores de Notimex difunden la nota de que sí se había aprobado, eso causó un sisma porque destituyeron a muchos reporteros acreditados a la fuente del Congreso de la Unión y a muchos directores, entre estos se fue el director de Notimex, y a razón de esto es nombrado Raymundo Riva Palacio nuevo director de Notimex.

-¿Por qué los despiden?

-Porque la nota fue falseada, yo llego aquí a Tabasco a las siete y media de la mañana, veo el periódico y me doy con que mi nota no se había publicado, y en cambio publicaron la de Notimex que decía que sí se aprobaba la comisión de cortesía. Pero, no sé, quizá un sexto sentido, yo solicito en México que me den todas las versiones estenográficas del Congreso, y traigo el decreto único donde dice que “no se aprueba la comisión”. Aquellos dieron mal la nota, porque no habían estado en la sesión del Congreso hasta el final de la jornada, fue una sesión maratónica desde las ocho de la mañana hasta las siete de la noche.

Ese día estaba aquí Luis Donaldo Colosio y Roberto Madrazo, que era el presidente del partido. Luis Donaldo Colosio y Salvador Neme estaban visitando la CNC, ahí en la avenida 27 de Febrero. Y le digo: “licenciado esto que publica el Presente no es cierto”. Sorprendido me pregunta: “Por qué no es cierto”. Y le muestro: “Porque aquí traigo los documentos”. Entonces dice: “Roberto, mire lo que dice Mele”, y empiezan a ver, y jalan a Luis Donaldo y le dicen, te presento a Melesia, una amiga de la casa. “Y ahorita estás llegando”, me dice Salvador. “Si, licenciado, estoy llegando pero traigo esto y quiero desmentir la nota que se publicó aquí, porque esto no es cierto.

-¿Y se corrigió el error?

-Pues sí, se manda a traer en esos momentos al coordinador de los diputados federales que era Gustavo Rosario y se hace una entrevista con él, para que él diga qué es lo que ocurre, y Luis Donaldo en México hace lo que tenía que hacer, su desmentido y correr a quien tenía que correr.

-¿Qué significa para ti el periodismo?

- Es algo que te debe apasionar, un oficio al que te debes entregar, y cuando no te guste pues retírate, no lo manches. Es una actividad emocionante a la que hay que entregarse de tiempo completo, porque el periodismo es un marido o una mujer más celosa que la política, porque no compartes con nadie lo que tú haces o no se debe compartir, aunque ya se ha perdido esa mística de la exclusividad, ahora todo es uniformidad, ya no se pelean las ocho columnas. A pesar de los avances tecnológicos vamos en retroceso, ya no hay ese amor, ya no hay esa entrega, ya no hay esa pasión.

¿Se puede decir que el reportero es más conformista?

- Más conformista y más quejoso, se da el caso de que escucho decir a los fotógrafos: no hombre estoy pero de la…ya estoy harto y cansado… y yo me pregunto, perdón niño, cansado tú de apretar un botón, y yo quiero retroceder a esos tiempos, cuando tú llegabas con tu material fotográfico y tenías que correr, meterte al cuarto oscuro, hacer tus líquidos, hacer tu revelado, hacer tus impresiones, para entregar a tiempo tu material, y los que sabían te engañaban. Mucho agradezco a Guillermo Laynes, que está en el Congreso, porque él me enseñó el revelado e impresión de la fotografía en blanco y negro, un maestro de maestros, en cuanto a la fotografía periodística, política, porque hay de fotografías a fotografías. Yo no puedo competir con un fotógrafo de estudio, que hace retratos de personas, de familias, de una niña de 15 años, de una jovencita que quiere resaltar su hermosura, a la foto de un político, en una situación nada graciosa, ya lo hemos visto con Fidel Castro, esa caída que le dio la vuelta al mundo y que le ocasionó al reportero cubano que lo tengan en la congeladora, y como esas hay muchas anécdotas. De aquel señor Pesqueira Olea, cuando lo están empujando por las posaderas para que subiera a un helicóptero porque su voluminosa figura no le permitía subir por si mismo, digo, son fotos que merecen un tratamiento.

-¿Qué opinas del periodismo que actualmente se hace en Tabasco?

-Hay periodismo, cómo no, negarlo sería torpe, hay periodismo, hay gente que todavía trae esa habilidad, que tienen la fortuna de saber hacer periodismo, que son pocos, no a todos se les da, ya no lo buscan, nos hemos vuelto muy perezosos, no tenemos ese sentido de la observación y no se atreven a hacer esa denuncia pública, por temor a que les quiten equis apoyo, o que el fulano que es funcionario les niegue la palabra. Cuando los cargos son efímeros, yo siempre he dicho que el poder político dura seis años, tres años, pero el poder político que tiene un auténtico periodista dura toda la vida, cuando tu hueles la tinta y cuando tú amas realmente tu trabajo y te apasiona es para toda la vida y si te pagan por hacer ese trabajo, te da mayor satisfacción, hacer lo que a ti te gusta.

-¿Qué le aconsejarías a la nueva generación de periodista, qué le recomendarías?

-Que se preparen bien, hay extraordinarios compañeros, extraordinarios muchachos que tomaron ese camino con una auténtica vocación, aunque hay otros que se dicen periodistas, pero realmente no lo son, entraron por hambre, por sed de poder y no poder servir, sino servirse del periodismo para chantajear, desafortunadamente aún existen y te dicen: “no, es que yo publico 12 notas”, y de qué sirven, si ninguna de esas tú las hiciste con valor. Y los ves crecer como la espuma, económicamente hablando, evaden hasta impuesto que es lo peor. Y se salen a la calle con su famoso titulito y se sienten los non plus ultra, y no traen nada de lo que tenemos arriba, por eso te vuelvo a repetir, hay que hacerlo con pasión, con coraje, con entrega. Y, yo te voy a repetir, sigo siendo publicista, pero también hago periodismo

-¿Has pensado dejar el periodismo?

-Me he dado mis lapsus por cuestiones familiares, pero luego regreso, no del todo me retiro, para nada, vuelvo a regresar a mi actividad, me apasiona y cuando veo por ejemplo estas cosas de las inundaciones, inmediatamente agarro mi maquinita y empiezo a escribir para mandar mis notas y colaboraciones. Actualmente colaboro con La Verdad de Quintana Roo, cuando me acuerdo de mandarle información a Cruz Ulín, también le envío al Chompipe de Comalcalco y no dejo de mandarle información a La Prensa.

-¿O sea que al gusanito del periodismo no te deja?

No, porque ese está en ti, solamente cuando yo no pueda caminar, no pueda ver, no pueda escribir, entonces dejaré de hacerlo, ya he estado en situaciones difíciles de salud y no lo he dejado, sigo en la lucha. Algunos jóvenes se extrañan de por qué sigo. Porque me gusta, porque me apasiona y cuando puedo lograr algo de exclusividad, lo hago, lo escribo, ya no en una nota pero si en una columna.

-¿Te consideras reportera empírica?

-Sí, me considero empírica cien por ciento, no tengo un título que acredite que Melesia es una reportera egresada, yo digo que sí soy periodista, porque manejo los diversos géneros desde la fotografía, que no todos lo tienen, no todos lo logran. Y, lograr la fotografía periodística está nao, como dicen hoy los chavos, no es tan fácil, no es sencillo.

 
 
 
“El periodismo es algo que te debe apasionar, un oficio al que te debes entregar, y cuando no te guste pues retírate, no lo manches”, sostiene la periodista, fotógrafa y publicista. (Fotos: Jorge Hernández Gómez)
El poder político dura seis o tres años, y el poder político de un auténtico periodista dura todas la vida: Melesia del Carmen Rodríguez.
 
 
 

 
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