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Director General: René Alberto López
 
 
 

Reporteros de la vieja guardia
Manuel de Jesús Martínez Ramírez:
La oratoria me nace de un imprevisto
y el periodismo por vocación

› En realidad yo no sabía nada absolutamente sobre la muerte, sobre la ausencia, sobre valores morales, todavía empezaba yo a conocerlos y empezaba yo a extrañar la amistad de un amigo

RENÉ ALBERTO LÓPEZ
PRIMERA PARTE

Su afición por la oratoria lo llevó al periodismo. En estas dos facetas de su vida ha logrado destacar en el ámbito tabasqueño como lo demuestran los más de 20 premios a nivel nacional y estatal ganados en diferentes encuentros de oratoria, así como su larga carrera dentro del quehacer periodístico donde ha sido desde corrector, articulista, columnista y diestro entrevistador de personajes tabasqueños. “La entrevista que más recuerdo fue la que le hice a Manuel Pérez Merino, ese trabajo no sólo me gustó a mi sino que dejó contento a ese gran autor de la música tabasqueña”.

Con su característica sencillez y su facilidad de palabra para enfrentar cualquier tema, el comunicador Manuel de Jesús Martínez Ramírez cuenta a Papiro sus hazañas logradas en el terreno de la oratoria cuyas excelentes exposiciones lo llevaron a obtener varios premios nacionales y uno de ellos le valió ser invitado por el entonces Presidente de la República, Luis Echeverría Álvarez a realizar, junto con una pleyade de intelectuales mexicanos, a un viaje por el Caribe en el cual tuvo el honor de hablar a nombre de la juventud mexicana en la histórica Plaza de la Revolución de la Habana, Cuba. Pero dejemos que en su propia voz el orador y periodista nos cuente sus andanzas:

¿Cómo ingresas al medio del periodismo?

- Yo me imagino que la vocación pues se trae, los primeros inicios en realidad fueron cuestiones literarias, por el compañerismo que nos formamos, y se van haciendo las relaciones, el resultado es que en primaria pues se va instruyendo uno un poquito y resulta que hacemos amistades, tenemos amigos, nos distinguimos y empezamos como quien dice con inquietud de sobresalir. Recuerdo que tuvimos maestros muy dedicados, totalmente, maestros que se preocupaban por nosotros, por nuestros problemas, se esmeraban en saber qué cosa era lo que nos preocupaba, o qué problemas nos aquejaban para poder atacar un poquito más la deserción escolar que en ese entonces no se hablaba de deserción pero era necesario combatirla.

¿Pero antes del periodismo, tengo entendido, que se te da lo de la oratoria?

- Si, por el mismo sentir, porque resulta que en el sexto año, sucede el fallecimiento de nuestro jefe de grupo, entonces ahí fue un acontecimiento que en realidad hasta cierto punto imprevisto, nunca pensado, con una persona como nosotros que hoy estamos platicando y al momento después ya no y aquél era una persona muy estimada y muy querida, porque esa es la realidad, era un jefe de grupo entregado completamente a su deber de representante, entonces ahora resulta que en el momento en que muere y ahora qué hacemos, entonces al maestro se le ocurre decir, pues aquí alguien de ustedes tiene que expresar las palabras. Hijole, pues si nos empezamos a ver unos a otros, y por suerte me tocó a mí, ahí es donde fue mi primer contacto, porque en realidad yo no sabía nada absolutamente sobre la muerte, sobre la ausencia, sobre valores morales, todavía empezaba yo a conocerlos y empezaba yo a extrañar la amistad de un amigo y entonces ya me empezaron muchas inquietudes y de ahí seguí la línea y al hacerme representante del grupo pues empecé a descollar en oratoria, no en oratoria sino en declamaciones, en cantar, en participar en las veladas artísticas, y siempre tenía uno que hacer algo y ahí terminé mi primaria, terminé todo y ya a la secundaria Técnica 58 aquí en la deportiva, pues ahí era la escuela para hijos de trabajadores, era para gente pobre y yo me acuerdo que la colegiatura era de 50 pesos anuales y no había dinero para pagarla. Mi abuela con muchos sacrificios logró reunir la lana y me inscribió, pero me inscribió como quien dice a fuerzas, porque yo no quería, yo lo que quería era gandulear, no pensaba yo en el estudio, sin embargo, agarré el camino, me meto a la secundaria y viene el deseo de seguir estudiando y de sobresalir.

¿Entonces paralelamente se te fue dando la oratoria y el periodismo?

- Sí, se me fue dando el periodismo al mismo tiempo con la oratoria.

¿Tú primer encuentro con el periodismo?

- Es que el periodismo fue después, la oratoria fue más como actividad social, me atrajo mucho, totalmente me atrajo, porque esa es la verdad y empiezo a participar en concursos, pero sin querer hasta eso, porque sucede que estaba estudiando la secundaria y por las tardes como no había nada que hacer, yo me iba a la Casa de Juventud que era la casa de la deportiva, ahí habían actividades recreativas, deportes, oratoria, danza, karate, el caso es que yo me meto a un curso en donde estaban gritando como locos ahí haciendo un discurso y llego yo y me gustó porque estaban ahí que si, recuerdan el poeta a Benito Juárez, que se me grabó ese discurso, desde el primer inicio, escuché el discurso me gustó tanto que me lo aprendí de memoria que se lo dije al maestro de memoria se lo dije y dice el maestro Gregorio Romero, qué bárbaro me dice, es increíble que hayas hecho esto. ¿Por qué le digo?, no es que está difícil el discurso, la concepción en sí.

¿Era muy largo y difícil de memorizar?

- No, es que era, no tenía más ni menos, dice así la frase célebre: Para hablar de Juárez hay que hacerlo de pie y con la frente altiva, porque de pie fue su lucha y altiva su existencia, Juárez él lo tiene en sí, la pureza del espíritu, la rectitud del varón, la entereza del héroe y la resolución del mártir, su vida es ejemplo y enseñanza, triunfó sobre una niñez huérfana, se levantó de una adolescencia desamparada, cruzó las aulas de la escuela como el mejor de los alumnos y asumió a los planos más altos de la política con dignidad y honradez, con interés y patriotismo y siempre con un solo ideal, la grandeza de México. Y eso me lo aprendí en un ratito y estaba el maestro maravillado y me dice, no, tú si vas a ser orador me dice. É incluso él pagó la inscripción porque yo no tenía dinero y ahí fue donde entré yo ya al concurso de oratoria, lunes, miércoles y viernes y empezamos a ir.

Viene el concurso de oratoria de secundarias estatales, ya te dije que estaba yo en la Técnica 58 para trabajadores, entonces habían secundarias generales y secundarias estatales, entonces no podíamos concursar nosotros, porque nosotros éramos secundarias federales, pero no se cómo, el caso es que hacen un concurso y me invitan a mí, creyendo que iban a comer pollito y me meten ahí y me mandan incluso con los estudiantes de la Rafael Concha Linares, que eran los más belicosos, los más cabrones, así me dijeron a mí, tú vas con nosotros, porque tú te vas con nosotros, tú te asimilas a nosotros porque si no te vamos a ma.... tú no vas a ganar eh, ok le digo y nos vamos todos a Emiliano Zapata, y yo era el patito feo, porque todos eran de las secundarias estatales y yo era federal.

¿Ganaste el concurso estatal?

- Gané el concurso y no me querían dar el premio, el primer concurso estatal, primero que me aventaron y primero que fui y primero que como el Borras me gané y lo gané en Emiliano Zapata, me acuerdo que el gobernador Mora Martínez, me dio el premio, una medalla dorada, con cinco mil pesos y creo que un discurso que iba yo a decir, que dije, el caso es que gané ese, acá en la secundaria ni siquiera sabían que era yo el ganador y todo, cuando ya gané me dieron la representación de la escuela, ya obligadamente para un concurso del sureste y me voy al sureste y gano también.

¿Dónde se dio este concurso?

- En Orizaba, Veracruz, y gano en Orizaba, Veracruz, y me voy al nacional de Durango y ahí me enfrenté contra uno de los nietos de Francisco Villa, un tal Francisco Villa Badillo, se llamaba, él tuvo durísimo, qué bárbaro, para ganarle me costó como tres o cuatro improvisaciones después de todos, porque si verdaderamente se pensaba que él podría ganar, además estaba en Durango.

¿Y ese que ganaste con el tema de Marx, todavía no llegamos?

- No, todavía, aquí gané con el tema de la Revolución Mexicana, ahí fue en Durango, pero Durango ganó, fue en la muerte de don Carlos Madrazo, precisamente el cuatro de junio de 1967 o 1968, no me acuerdo, estaba yo precisamente ganando el concurso nacional cuando muere don Carlos Madrazo y olvídate, se juntaron las fechas y me acuerdo que fue un duelo tremendo, yo te lo juro que no sabía nada absolutamente de don Carlos Madrazo, sabía que era gobernador y que era muy polémico y todo, pero no sabía yo la importancia que tenía don Carlos Madrazo en el medio de la juventud, en el medio político, el auténtico don Carlos Madrazo, el auténtico, si porque Roberto, ya no tiene nada, ni sombra, bueno, con ese señuelo pues ya el concurso nacional de oratorias de secundarias y se presenta el concurso nacional de oratoria del Injuve, que era los más prestigiados, el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana. En ese tiempo hay que distinguir, los concursos más prestigiados que habían entonces, de personas y que significaban pensamiento, acción, rebeldía, propuesta, debate, eran los jóvenes que estaban dentro de esos concursos El Universal, que fue el mejor por excelencia de los concursos de oratoria y después estaba el del Injuve, el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana, después estaba el del PRI y pues eran los tres concursos normales, los más destacados, claro yo ya había ganado los del tecnológico y el de secundaria, yo ya los había ganado, pero esos no me llenaban, no me satisfacían, yo quería ganar uno del Universal o uno del Injuve, el del Universal no los gané porque hubieron algunos problemillas sobre todo por integración del jurado donde había proclividad hacia una persona, ahí fue donde se me obstaculizó, Juan José Rodríguez Prats, me obstaculizó a manera de que yo nunca participara en esos concursos.

¿Y, no participaste?

- No participé porque simplemente decía en una cláusula: No podrán participar en este concurso quienes hayan ganado cualquier concurso nacional de oratorias, así que hasta de parvulitos, ya con eso estaba uno afuera, entonces como yo ya tenía uno de secundaria y ya tenía uno de tecnológico pues lógicamente. Y Juan José era el secretario particular del gobernador y era el integrante que hacía todo, el manejaba todo el concurso, él era el organizar y nunca participé por ese detalle.

¿Y qué sigue, en el Injuve?

- En el Injuve sí, viene el año 72 de Juárez, ahí está Laureano Naranjo, Jorge Abdó, Manuel Ruiz Subiaur, Rodobaldo Mendoza, Gustavo Jiménez Ortiz, y unas cinco o seis personas más, muy aguerridos, todos participábamos, me acuerdo que era en la casa de la Juventud en la deportiva, eran unos encuentros fabulosos, bonitos, porque entonces, todos, todos, sin excepción y nos preocupábamos mucho por la cultura general, nos preocupábamos mucho por la investigación, por las estadísticas, por los problemas que aquejaban a México entonces, por los problemas que aquejaban a la juventud, en ese entonces se empezaba a hablar sobre la mayoría de edad, a los 18 años y también ya se empezaba a hablar sobre la causalidad de menores que cometen delitos mayores, o sea, lo que está ahorita de que si no tienen 14 años no se les puede juzgar como mayor, todo eso, pero entonces, ya empezábamos con esas inquietudes y se da el concurso y participo con Juárez, Juárez para mí ha sido el más grande y de los mejores hombres que ha habido en México, lo hemos sacrilizado mucho sí, fue nacional, fue en Colima, todos los que te mencioné fue en Colima.

Ese concurso lo ganó Mariano Palacios Alcocer y yo quedé en segundo lugar. Y no le pude ganar, porque en realidad no le puse mucho empeño para que más que la verdad, en ese entonces todavía no andaba yo muy seguro del terreno de la oratoria, sin embargo, en oratoria tenía yo una confianza tremenda en mí pero también, era de que yo externaba esta confianza en que el gobernador que era don Mario Trujillo García me conocía y me decía, oye chico cuándo vas a ganar un concurso, o sea, con una confianza tremenda como si fueras amigos o algo, y le decía yo, mire señor, si me dejan concursar yo gano. De verdad me decía. Si yo gano, el caso es que hice la apuesta y qué pasó quién sabe, aquí en el estado, se me hizo o me hicieron el chanchullo para que no ganara yo el primer lugar, en un concurso estatal y no se quién ganó, el caso es que ya desesperado, viendo que se me estaba yendo la oportunidad, agarro y me voy a Ciudad del Carmen, Campeche, como yo estudié en Ciudad del Carmen, participo, como tenía yo mi acta de nacimiento por ciudad de Carmen, Campeche, participo por Ciudad del Carmen en la Universidad del Carmen en estatal, incluso interno de la Universidad y luego estatal y luego ya me dieron la representación de Campeche para irme a un nacional y representé a Campeche para un nacional en el 73 y éste se realizó en el Distrito Federal en la Magdalena Mishuca, ahí fue donde gané y el concurso fue sobre la Revolución Mexicana, y gano el nacional en 1973, en el 74 gané el de Tabasco en el Injuve que fue en Monterrey, Nuevo León.

 
 
 
“Quien realmente utiliza el periodismo, debe estar consciente de que tiene el mejor instrumento para triunfar en la vida, no hay más, el encuentro con la verdad, es andar en el periodismo nada más”, afirma el orador y periodista, Manuel de Jesús Martínez Ramírez. (Fotos: Jorge Hernández Gómez)
“Hice un artículo, no pude dormir cuando lo hice, no pude dormir pensando en que ya iba a ser publicado y sí, ahí empecé con don Jorge Calles, cuando me lo publicaron”, recuerda el comunicador
 
 
 

 
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