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Director General: René Alberto López
 
 
 

Reporteros de la vieja guardia
Antes había pasión por ganar una ocho
columnas: Juan René Colorado Sosa

RENE ALBERTO LOPEZ

El periodista Juan René Colorado Sosa tiene en su memoria toda una enciclopedia periodística sobre la historia política de Tabasco. Es pionero de la crónica parlamentaria cuando el Congreso del estado estaba en el anexo del palacio del gobierno del estado. Era la época en que la Cámara de Diputados estaba integrada únicamente por legisladores priístas y los diputados se dormían de aburrimiento en las sesiones.

Rompió con los cánones, pues empezó escribiendo columnas en el diario Rumbo Nuevo pero luego se convirtió en el reportero más completo de su época en el diario Presente, llenando páginas y más paginas del acontecer de la entidad. A pesar del tramo recorrido en sus 32 años de ejercicio reporteril, Juan René Colorado Sosa sigue viviendo el periodismo con pasión, como su primer día de reportero y no piensa en el retiro. Con un lenguaje fluido, claro, sin titubeos, en el periodista de la vieja guardia es notorio que está empapado de todos los temas.

Con humildad reconoce a don Florentino Hernández Bautista y a don Jorge Calles Broca como sus dos maestros que lo empujaron a aprender el romántico como riesgoso oficio de Manuel Buendía. A lo largo de su carrera pico piedra en las redacciones de diarios y llego a ocupar el cargo de auxiliar de la dirección en Presente con don Jorge Calles.

También fundó el semanario Parteagua Político y colaboró en el semanario Jaguar. Entre sus reconocimientos a su labor sobresalen los premios estatales de periodismo en la modalidad de crónica y reportaje. En la actualidad sigue colaborando con columnas en diarios locales.

En una plática amena con Papiro salpicada de anécdotas y pasajes del periodismo de antaño, el maestro de la crónica parlamentaria narra para nuestros lectores su historia en su propia voz:

-¿Cómo te inicias en el periodismo?

-Me inicio escribiendo unas columnas en Rumbo Nuevo en enero de 1978. Le hablo a don Florentino (Hernández Bautista), me acepta, me reciba mis papeles, y empiezo a escribir con algunas nociones que él me dio: cómo iniciar a escribir las columnas. Entonces, empiezo escribiendo una columna urbana y otra política que se llamaban Politicasos y Mi Opinión. Como practicaba deportes, también hago una columna que se llamaba, Hablando de Deportes. Pero luego como reportero mi inicio escribiendo la crónica parlamentaria, cuando el Congreso estaba en el anexo del palacio de gobierno que hoy están derrumbando. En el local que ocupó el salón de Gobernadores, ahí sesionaba la Cámara de Diputados, fui el iniciador de la crónica parlamentaria en 1978. Estuve un año escribiendo en Rumbo Nuevo, escribiendo la crónica parlamentaria, a lo cual don Florentino me orientó cómo hacer mejor mi trabajo, cómo buscarle y me permitió escribir la mayoría de los géneros periodísticos, hasta la fotografía, al grado tal que hubo una fotografía que salió en primera plana, que nunca don Florentino sacaba en primera plana, nota ni fotos locales. Le encantó la foto de dos niños que estaban jugando en el parque de Los Pajaritos, iba uno a tirarlo y yo adiviné, entonces con una camarita muy sencilla, pum, pum y rápido, y me dice: “oye qué cámara tan buena tienes”. Y le digo, “no señor, esta es mi camarita”. Duré un año con él, al tiempo que me habla Víctor Acosta, porque nos encontrábamos en el parque deportivo o en el Palacio de Gobierno, porque él estaba en la sección de deportes del diario Presente y me habla y me pide que yo me pasara a Presente, porque se necesitaba una persona que cubriera esa información. Le dije que hablaría con don Florentino porque no puedo irme así, ya que él me había dado mi primera oportunidad. Hablé con don Florentino, le dije que había esa oportunidad, y me dice: “adelante, para mejorar es bueno el cambio”. Aceptó, entonces ya quedé con Víctor y hablé con don Jorge Calles, a quien le dije que quería empezar a partir de los primeros días de enero, y a partir de los primeros días de enero del 79 comencé en Presente.

-¿Qué fuente cubriste?

-Me dice don Jorge: “qué quieres cubrir, lo mismo que estás cubriendo”. Claro, le dije quiero cubrir el Congreso, quiero cubrir notas oficiales, por decir, del gobernador, hacer alguna notita deportiva, porque en ese entonces no había reportero dedicado a una sola área, sino que todo éramos de todos, todos hacíamos todo, cubríamos todo. Entonces me dice, “qué quieres”. Y le digo, yo quiero empezar desde abajo, quiero ver cómo se forma este monstruo del periodismo, porque en ese entonces era lo máximo el Presente, y entonces él me dice, por qué no empiezas corrigiendo notas. Okey, le respondí, pero alternando mi actividad como reportero. “De eso ni duda cabe, vas a seguir con eso, y corrigiendo notas”, me dijo don Jorge. Y me mandan al área de corrección de pruebas con el maestro Raúl Torres Fócil, y ahí empezamos, corregía durante un tiempo y después me iba a hacer mis notas. Llegó el momento en que le digo a don Jorge, yo creo que hasta ahí, y ya me voy a dedicar al cien por ciento a la información, pero además, deme usted la oportunidad de meterme al laboratorio, de meterme a la rotativa, meterme a compugráfico, que se llamaba el área de la captura de las notas y yo nunca tuve problemas, al contrario me dio toda las facilidades de ver todas las entrañas de lo que es un periódico.

-¿En tu trayectoria como reportero, algún acontecimiento, alguna nota que hayas cubierto que te haya marcado?

-Lo que tengo marcado de siempre, es la crónica parlamentaria, porque para nadie era una fuente informativa el Congreso, el Congreso todavía estaba allá en el anexo y para nadie era sensación, cuando yo empiezo a sacar las notas, cuando los diputados locales que eran puros priístas, se dormían, firmaban contratos de Pemex desde su curul, platicaban, hacían de todo, pero lo de más detalle, era cuando se dormían, y eso yo lo transcribía en la nota e impactó, causó sensación, al grado tal que mi crónica parlamentaria ha sido la primera en Presente, no había nota, no había columna local, más que la crónica parlamentaria y esa había todos los días, hasta sábado y domingo, yo me programaba y guardaba información para actualizarla. Así estuve muchísimos años, cuando esa columna salía en primera plana, salía a una columna pero salía diariamente, y ahí es cuando me preguntan, bueno y de dónde es que sacas tanto material, si hoy no hay sesión, si nada más las sesiones son martes y jueves. Entonces, le decía que iba guardando información, la entrevista y todo y las voy actualizando.

-¿Se puede decir que fuiste uno de los iniciadores de esa fuente aquí en Tabasco?

-Así es, no había ningún compañero que cubriera esa fuente, es más, no la veían como fuente, la veían como un pasatiempo, cuando ya empiezo a sacar decretos, reformas a las leyes, empiezan mis compañeros a interesarse y empiezan a cubrirla, pero ya cuando el Congreso se pasa al nuevo edificio que está actualmente, construido por la administración de Leandro Rovirosa Wade, ahí comienza ya la fuente parlamentaria a cobrar valor dentro de los medios de comunicación.

-¿Si comparas el periodismo que se hacía cuando tú estabas como reportero al que se hace actualmente, cuál es tu opinión?

-Actualmente hay mucha tecnología, la diferencia es la tecnología, la verdad que el siglo pasado se llevó muchas cosas buenas, claro no teníamos la tecnología de ahora, lo único era una máquina impresora a una rotativa, además el periodismo que nosotros practicamos era empírico, teníamos que tener una formación general, tanto hacer una nota política, una deportiva, una policiaca, de sociales, todas la fuentes teníamos que cubrir, pobre de aquel que no podía cubrir todas las fuentes, porque entonces se rezagaba y cuando había ese rezago en los compañeros, pues se marcaban de por vida. Nosotros tuvimos esa oportunidad con don Jorge Calles, que fue un gran maestro, fue uno de los grandes maestros, junto con don Florentino, que instruyó, manejó y enseñó a muchos compañeros, que no pasaron por la universidad, pero sabemos desarrollar cualquier género y esa es la diferencia que hay de aquel tiempo al actual. Hoy con la tecnología, con un dedo tú haces dos puentes, pero antes no, antes tenías que buscarle los cuadratines para que te cuadrara un titular, pero que en ese titular enmarcaras muchas cosas para llamar la atención al lector. Hoy no, hoy te vas nada más con el dedo, se va, pero no llama ni vende, ahorita tú pasas por los cruceros y ves el titular de los diferentes medios de comunicación, los dos o los tres más importantes, tú lees, uno y sabes lo que dicen todos; ya no hay aquella pasión por hacer auténticos titulares en la redacción, de buscar encuadrar algo, un consenso de la nota hacia el lector, buscando y tener en cuenta al lector, sino nada más cubren lo que es su trabajo, yo le pongo titular y ahí se va. Ahorita es un titular más, este titular puede repetirse muchas veces, y antes no, antes el amigo y maestro, Samuel García Villegas, me decía: “nunca he repetido un titular”, y hoy en día se repiten muchos titulares, por qué, por la facilidad que te da una computadora, de hacer una línea y tú, con un dedo, ya la pasas a dos dos puentes, tres puentes, entonces, hay mucha diferencia. Antes había pasión por ganar unas ocho columnas, hoy no.

-Todos en este oficio tenemos una persona que nos legó algo, un maestro, ¿a quién consideras tu maestro en el periodismo?

-Yo no tendría nada más uno, sino dos, don Florentino y también don Jorge Calles, que en paz descansen. Don Jorge Calles más por el tiempo que conviví con él, conviví 19 años en la redacción, y de esos 19 años estuve como 13 o 14 años con él en la elaboración de su columna, “Aquí entre nos”, fue un privilegio, una gran enseñanza, que no olvido, me marcó por buenos hábitos, buenos ejemplos y una orientación sana, positiva, objetiva de lo que soy, no tendré dinero, pero tendré esa fuerza que a mí no me pueden señalar con el dedo, esa fuerza moral. Don Jorge dio esa pauta a seguir con muchos compañeros, otros no la siguieron, bueno, fue problema de ellos, pero don Jorge fue un hombre, sano, positivo, que nunca indujo al mal, siempre fue por la vía correcta, y además, con una gran enseñanza, yo no sé si me llene la boca al decir, pero soy de las pocas personas junto con Samuel García Villegas, que pudimos tomar ese abrevadero de experiencias, aventuras, anécdotas, responsabilidad sobre todo, y una cabal dirección hacia un hombre positivo en el bien común, la verdad don Jorge Calles, ha sido lo máximo como hombre, como profesionista, como padre, como amigo, como patrón, porque como patrón tuvo muchos detalles con todos los compañeros, nadie lo puede negar, en cuanto a salario, cada quien ponía de su parte, cada quien ejercía su periodismo y cada quien recibía el pago que le correspondía, yo ahí no me puedo meter, pero en cuanto a mí en lo personal no me puedo quejar, con don Jorge tuve muchos privilegios, la verdad fue mucha responsabilidad estar al lado de él, llegó el momento en que en 10 años casi seguidos, estuve con él en la redacción, jueves, viernes y sábados, casi todo el día y entonces si marca esa experiencia, esa oportunidad, ese privilegio de haber estado con un hombre que siempre produjo una sombra de mucho privilegio, de mucha bondad.

-¿Qué significa para ti el periodismo?

El periodismo es una herramienta que no puedes dejar olvidada en ninguna parte, porque se dice que aquel soldado que va sin fusil a la guerra, pues no es soldado, y yo, no he dejado de escribir a pesar de que no estoy en las primeras planas, no estoy en los primeros sitios, yo sigo escribiendo, a como dijera el maestro Rodolfo Montiel,” la comezón escribidora nunca se te va a borrar” y como periodista no hay pensión, y no hay retiro, el periodismo es eterno para aquél que tomó el periodismo como parte de su yo, como parte de su personalidad, porque en el tiempo que uno desarrolla el periodismo encuentra muchas perspectivas de desarrollo, de trabajo, personal, familiar y yo la verdad, no puedo quejarme del periodismo, si veo desde lejos el actual periodismo, pero pues ya no me incumbe, ya no es parte de mi ego, tratar de enderezar lo que no se ha conservado como es la esencia de los géneros periodísticos actualmente.

-¿Has pensado en el retiro?

Nunca, nunca, así estaré enfermo, Dios no lo quiera que me llegue el momento, pero seguiré escribiendo. Si Barallobre está escribiendo, un maestro que hay que admirar, eso nos dice muchas cosas, lo que él hace, no tiene comparación a lo que yo digo, el maestro Barallobre es lo máximo, está escribiendo, aun así a pesar de su limitaciones, está escribiendo y el periodismo para mí es mi otro yo, no lo voy a dejar nunca por ningún motivo. Escriba yo en un diario, en un semanario, en lo que sea, pero nunca he dejado de escribir.

-¿Una sugerencia a las nuevas generaciones, qué le recomendarías?

Que lean mucho, que no se confíen mucho de la tecnología, porque la práctica de los géneros periodísticos te va formando, no obstante que hayas salido de una universidad, sales con tu título, pero te falta mucho por recorrer, tienes que manejar todos los géneros y hay compañeros actuales que ya tienen años que salieron de la universidad y están nada más dedicados a la fuente oficial, a la política, a la del Congreso, pero tú pídele una nota de deportes, una nota roja, de problema social y no te la hacen, por qué, porque ellos siente que ese género es muy poco para ellos, que ellos salieron para estar en cuadros en la televisión, para salir en las primeras planas en los diarios y no es así. El periodismo lo puedes ejercer desde cualquier punto que tú estés, es una palanca buena o mala, depende el punto desde donde tú lo veas, pero para nosotros que nos formamos empíricamente, es algo grandioso que no olvidamos. Los nuevos reporteros deben pulirse un poquito más, no confundir con lo que actualmente está sucediendo, lo que es el periodismo y la política, son dos cosas que van de la mano. Pero actualmente el periodismo perdió los géneros y la política perdió su esencia en la ideología, en los principios. Tanto los géneros del periodismo, como los estatutos y filosofías e ideologías de los partidos, allá están guardados en el cajón del olvido. Hay que sacarlos porque estas nuevas generaciones que salieron de la universidad, van a tener la oportunidad de cubrir la necesidad que tiene ahorita el pueblo por leer reportajes, crónicas, artículos de fondo, columnas independientes, no columnas manipuladas ni diseñadas. Hoy han perdido esa esencia los medios, claro, salvo excepciones, se ha perdido la línea entre la libertad y el libertinaje. Lo que tú escribas es el reflejo de lo que tú estás haciendo, tu responsabilidad y la gente te lee de acuerdo a quien eres y te da la razón, la calidad, la fuerza moral de acuerdo a tu pluma, de cómo te desenvuelvas en este medio tan peligroso, con tantas asechanzas, tantas tentativas que hay, donde se desvía el espíritu del periodista.

-¿Cuántos años en el periodismo?

Del 78 a la fecha, creo que son 32 años y sigo adelante, y ahí voy despacito, ahí vamos, ya no con esa fogosidad de antes, de hacer cinco, diez, quince notas, no, una, pero bien hecha.

 
 
 
“Don Jorge Calles, uno de mis maestros, ha sido lo máximo como hombre, como profesionista, como padre, como amigo, como patrón, porque como patrón tuvo muchos detalles con todos los compañeros, nadie lo puede negar. Cada quien ejercía su periodismo y cada quien recibía el pago que le correspondía” (Fotos: Jorge Hernández Gómez).
“Fui el iniciador de la crónica parlamentaria en 1978”, señala con orgullo Juan René Colorado Sosa
 
 
 

 
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