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Director General: René Alberto López
 
 
 

Reporteros de la vieja guardia
El verdadero periodista nace con la inquietud de
servir a la sociedad: Eliud Ramos Domínguez

RENE ALBERTO LOPEZ

Le dio dignidad al periodismo cardenense y supo combinar su profesión de maestro con el quehacer periodístico. Fundó varios medios de la prensa escrita pero su mayor satisfacción se la entregó La Voz de Cárdenas, semanario del cual durante 20 años fue su director, reportero, fotógrafo, columnista y hasta repartidor de ese medio que marcó todas una época en el municipio de Cárdenas y sus alrededores.

La entrevista con el profesor Eliud Ramos Domínguez se realiza la mañana del día 28 de julio en una de las mesas del Café Selecto de la ciudad de Cárdenas. Confiesa que tiene 70 años y que padece una vieja dolencia, pero ambos aspectos no se le notan, ni ha perdido la jovialidad y amabilidad que lo han caracterizado toda su vida.

Podríamos hacer una entrevista de semblanza del maestro-periodista, el ambiente fue propicio, pero el propósito de la serie de entrevistas de La Vieja Guardia es que el protagonista sea el entrevistado, no el entrevistador. Dejemos, pues, que el profesor de literatura, de español, y formador de varias generaciones de alumnos, que hoy son profesionistas, nos cuente su historia como hacedor del periodismo en este rincón de Tabasco llamado Cárdenas.

-Profesor ¿cómo incursiona en el periodismo?

-Créeme que el gusanito del periodismo lo tengo desde que estaba en la escuela, en primaria, porque me gustaba participar con algunos artículos, con algunas fotografías en los periódicos murales, después ya cuando pasó el tiempo, seguí practicando el periodismo a través de periódicos murales en el orden profesional y más adelante, en el magisterio, fundé dos periódicos que eran de índole magisterial, sindical, uno de ellos, fue el “Vox Magiste” y el otro fue “Horizontes Magisteriales” y así fue como comencé.

Ya más adelante con un amigo mío, profesor, fundamos un periódico de información general, se llamaba Actualidad, lo hicimos entre el profesor Román Pérez Morales y un servidor, y así pasó el tiempo y a medida que pasaba me fui comunicando con otros amigos, colegas que me dijeron que colaborara en los órganos de información general y entonces comenzamos a colaborar. Me acuerdo que uno de los primeros periódicos en que colaboré fue con Tribuna de Campeche, que circulaba en el sureste, allá por el año 1981. También con el periódico de Erwin Macario, creo que era el Diario de Tabasco, en eso estábamos cuando en una ocasión, no recuerdo el nombre, un enviado de Excélsior de la ciudad de México, me dijo que si quería ser corresponsal del periódico Excélsior aquí en Cárdenas, le dije que si, que con mucho gusto, recuerdo que envié varias notas, era todavía nuevo en estos quehaceres, solamente vi publicado un comentario de los que escribí, hasta ahí nada más fue lo del Excélsior. Más adelante colaboré también con el periódico del aire de Gil Díaz y con Rubén Arceo en Notinueve, ahí ya me convertí en un periodista de televisión, se puede decir, para eso tuve que llevar un curso a fin de que pudiera aparecer mi imagen en televisión, había, según las normas, que tener una licencia de estudios de periodismo, me acuerdo que llevé un curso en la ciudad de Villahermosa, vinieron de México para que todos los locutores que en esa ocasión estaban aquí en Tabasco, pues lograran un documento que los acreditara como tales; entonces ingresé a ese curso, pasé el examen y quedé como locutor de primera. Estuve colaborando varios años con el programa de Notinueve, aquí en Cárdenas estaban las oficinas tanto de Excélsior, como de Tribunal y de otros periódicos, Tribuna era de Campeche, efectivamente, ahí colaboré como dos o tres años más o menos, con Erwin Macario colaboré un año más o menos y al final de cuentas fundé mi propio periódico, ya no en sociedad, que fue la “Voz de Cárdenas” que duró más de 20 años circulando, principalmente en Cárdenas. Puedo decirte que, por la enfermedad, tuve que dejar de publicar o de escribir, pero ejercí el periodismo por más de 25 años y todo fue aquí en Cárdenas, en mi municipio.

-¿Qué satisfacción le ha dado el periodismo?

-Es algo que llevo aquí en la sangre, el hecho de poder comunicar a las personas, las inquietudes de otras, mis propias inquietudes, es como el periodista puede servirle a la comunidad, a través de los medios informativos, diciendo la verdad, aunque a veces ves que las informaciones se tergiversan, tienen cierto análisis, pero nosotros hicimos, creo, un periodismo limpio, de altura, de crítica sana y constructiva. En alguna ocasión hubo personas que reconocieron ese trabajo y otras que no les gustaba cómo decíamos las cosas, pero a pesar de todo, pues ahí están, ahí tenemos la historia escrita.

-¿Enfrentó alguna vez problemas por la actividad, alguna represión, amenaza aquí en Cárdenas?

-Así como represión y amenazas casi nunca. En alguna ocasión, por un comentario que hicimos en el periódico, una de las personas más conocidas de Cárdenas, la señorita Soraya Haddad, nos mandó a llamar para hacernos una crítica, sobre algo que habíamos escrito con relación a su actividad. Pero aparte de que platicamos y todo, aclaramos las cosas, es algo de lo que me acuerdo, pero tampoco fue muy grave. Hubo otras pero no fueron relevantes, tal vez porque como soy profesor y tenía varios años trabajando en la ciudad, me conocía la gente, pues no hubo alguna que yo recuerde como represión o amenazas.

-¿Algún tema o alguna nota que le haya marcado, que le haya dejado huellas, que usted recuerde?

-Principalmente las situaciones de índole política, yo recuerdo que por escribir notas, pues digamos un poco críticas en el régimen del licenciado Fernando Sánchez de la Cruz, provocó la ruptura de la sociedad que teníamos el profesor Román Pérez Morales y yo en un órgano informativo que se llamaba Actualidad. Es una de las cosas más desagradables, pero a la fecha ya se olvidó, entonces eso hizo que yo tuviera un órgano informativo que fue la “Voz de Cárdenas” . Es lo más triste que tengo de esa situación de tipo político, que como tú sabes, pues son las más delicadas para manejar.

-¿El semanario La Voz de Cárdenas marcó toda una época?

-Sí, te voy a decir, nuestro periódico tenía fama pública porque nuestros artículos, lo que escribíamos era n las cosas que vivíamos en carne propia, que vivía la comunidad y nuestra información siempre fue verídica, como debe de ser, y creo que entramos en varios hogares cardenenses, inclusive, fue más allá, nuestro órgano informativo cubrió en algunas ocasiones con mis colaboradores, que por cierto, te voy a aclarar, mis colaboradores nunca tuvieron un solo centavo, sólo lo hacían porque les gustaba el periodismo, cubrimos una parte de Jalpa de Méndez, Huimanguillo y principalmente Cárdenas.

Uno de ellos fue el profesor Antonio Hernández Ramos, le gustaba mucho escribir, alguna ocasión tuvo problemas, es decir, siempre tuvimos problemas pero no fueron problemas graves, tuvimos la inteligencia de resolverlos y platicarlos con las personas que se sentían ofendidas.

-Decía Manuel Buendía que el periodismo es más difícil ejercerlo en la provincia, porque por ejemplo en la ciudad de México, critica uno al político y no lo ve uno en meses, pero en los pueblos chicos, en la provincia, un periodista critica a un político y al rato se lo encuentra uno en la calle, ¿cómo sorteó esta situación?

-No cabe duda que lo que dices es cierto, como somos tan pocos y en lugar como éste que es Cárdenas, pues a unas cuantas cuadras vivía el político de donde vivíamos nosotros y de esa manera a veces nos encontrábamos en la calle o en el restaurant y lo que sucede es que no nos hablaban, pero pasaba el tiempo y se daban cuenta que lo que estábamos censurando no estaba fuera de la verdad.

No retiraban el saludaban, pero pasaba el tiempo y volvíamos a recuperar la amistad, pero no recuerdo hasta ahorita, algo de los que tuviéramos que arrepentirnos, nuestro periódico estuvo al servicio del pueblo y quiero decirte que en alguna ocasión cuando tuvimos algunos problemas, la gente nos apoyaba por escrito, donde decían: “apoyamos al señor director de la “Voz de Cárdenas y a sus colaboradores”, es algo que no olvido jamás, el reconocimiento popular, en virtud de lo que nosotros comunicábamos.

-Me comentaba fuera de grabadora de un acontecimiento, un incendio que cubrió aquí en Cárdenas, cuando no habían los avances tecnológicos con los que contamos ahora, que había que tomar la foto y recurrir al cliché, ¿cómo sucedió?

-Aquí en la calle más o menos a media cuadra de la plaza central hubo una vez un incendio provocado por un tanque de gas estacionario, y la gente pues lógicamente con miedo de que explotara y todo lo que hubiese sucedido. Acudí con mi camarita a tomar las fotos muy de cerca, y mi esposa me dice: “que haces allá vente para acá”. Pues cubriendo la información le decía yo, y tú sabes que un periodista tiene que enfrentarse a esas situaciones, si es que en verdad quieres dar la noticia, tienes que tomarla donde se está produciendo y entonces tenemos que hacerlo así de esa manera.

-¿Y luego de la foto corría a Villahermosa?

-En efecto, eso se hacía hace más de 30 años. Lógicamente con los avances tecnológicos en la actualidad, pues ya lo tienes todo en el Internet, antes no, había que ir, sacar la fotografía, sacar cinco o seis fotografías, revelar el rollo, una parte del rollo o el rollo completo e irte a Villahermosa rápidamente a que te hicieran un cliché el maestro Santos, y entonces demoraba unos dos días, ahí venías con tu cliché o grabado (la imagen fundida en plomo, cuya placa era pegada sobre madera) para que mandaras a hacer tu periódico, porque inclusive, no lo hacía aquí, me lo imprimían en Villahermosa, ya con el tiempo imprimimos aquí en Cárdenas el semanario, entonces toda la semana teníamos que estar checando las fotografías, revelando, regresar a Villahermosa por el cliché, te lo entregaban, y había que llevarlo a la imprenta, en fin, era una lucha tremenda pero pues, era una situación muy hermosa que tuve en ese tiempo. Ahora no quiero decir que sea más fácil, pero son otros tiempos.

-¿Tiene aún la inquietud de seguir escribiendo, el gusanito ese que nunca se muere?

-Pues yo creo que me voy a morir y el gusanito ese no lo voy a dejar de tener. Sí, me da todavía ganas de escribir, inclusive, mi hijo me ha dicho: “papá yo conozco esto de la computación, si quieres haz tu periódico, tu revista, lo que quieras y yo te hago todos los trabajos que se puedan hacer”, y cómo no René, te vuelvo a repetir que me voy a morir y nunca se va a acabar el gusanito de escribir en un periódico, es algo que llevamos todos por dentro, y creo que el que se dedica al periodismo, que le gusta, yo creo que muere haciendo periodismo.

-¿Era difícil combinar la actividad de profesor y comunicador?

-Realmente yo trabajaba mis horas en el magisterio, eran, qué te diré, cinco o seis horas y todas las ocho o nueve horas que me quedaban las dedicaba al periódico, porque eras el director del periódico, escribías tus notas como periodista, como reportero, sacabas fotografías, ibas hasta Villahermosa manejando llevando el material, lo recogías y después de recogerlo, repartirlo en los puestos en donde se vendía y llevarlos a algunas dependencias para que se enteraran de lo que escribíamos, era una actividad muy bonita. Era mi Hobby, el que le gusta el periodismo, el hobby de escribir y comunicar, inclusive, pues tenía que poner de mi bolsa. Mi esposa casi nunca lo sabía, pero sacaba yo de mi sueldo del magisterio, de la escuela que tenemos, de ahí sacaba yo para poner para el periódico. Si tú esto lo publicas y mi esposa lo lee, lo va a saber hasta ahora, porque ella nunca supo de ello. Y sacaba yo, porque realmente nos patrocinaban algunos comerciantes, pero no daba para todo.

Nada más ir a Villahermosa, iba cada semana hasta en tres ocasiones, primero para llevar el material y todavía las notas principales las dejaba hasta el último, otro viaje a Villahermosa, y al último, el viernes, recoger el periódico y repartirlo. En Villahermosa lo repartíamos en todas las dependencias, íbamos al día siguiente a Huimanguillo, mandábamos a Jalpa de Méndez y aquí en Cárdenas, esto es una historia que no quiero olvidar.

-¿Me han informado algunas personas que hubo un tiempo en que La Voz de Cárdenas se convirtió en el periódico de los cardenenses?

-Pues sí, fíjate que el lema que tenía era: “voz de Cárdenas”, recuerdo que la gente ya lo pedía en los puestos.

-¿Qué significa para usted el periodismo?

-Es el arte de escribir, pero no nada más de escribir, sino de escribir y comunicar a la comunidad sobre distintos aspectos, de las autoridades, los acontecimientos actuales, darlos a conocer como reportero o dar tus puntos de vista en una columna y estar atento al devenir de las situaciones que prevalecen en un momento dado.

-¿El periodismo le dejó más amigos o enemigos?

-Sin duda alguna, me dejó más amigos, amigos que no olvido sus nombres, tanto amigos como colaboradores periodistas y amigos de la situación social, porque escribíamos notas sociales, bodas, quince años, a veces deportes, pero lo que más escribíamos eran los acontecimientos cotidianos y algo de política.

-¿Qué le podría decir a las nuevas generaciones de periodistas, con todo este apoyo que tienen de la tecnología?

-En primer lugar que no desistan de informar realmente los hechos tal y como suceden, tal y como son, que no tengan miedo de decir la verdad, ya ves que la verdad cada vez es más difícil decirla, porque hay situaciones que a veces obligan a un periodista a declinar en un sentido o en otros intereses, pero yo creo que el mensaje que le podríamos dar a los jóvenes periodistas es que sin temor se dediquen realmente a expresar sus críticas, expresarlas tal y como suceden, tal y como son, sin desviarse de ellos y que si les gusta el periodismo, que sigan practicando, es uno de los oficios más hermosos del mundo.

-Si comparamos el periodismo que hubo aquí en Cárdenas cuando estuvo en su apogeo La Voz de Cárdenas, con el que se realiza ahora, ¿qué diferencias le encuentra?

-No quiero decir que dar la noticia sea más fácil, pero si el sistema tecnológico te brinda una oportunidad para que tú lo hagas de una manera más rápida y más precisa, que puedas estar al tanto de los acontecimientos que están sucediendo en estos mismos momentos, si queremos saber algo que ocurre en una determinada parte del mundo, lo estás conociendo hoy mismo, anteriormente no era así, tenías que ir hasta el lugar de los hechos o esperar días para conocer alguna noticia. Pero los avances no solamente implican la herramienta de la información, también los medios de transporte, son más rápidos y ahora con la tecnología de las computadoras, del Internet y eso, pienso que desde ese ángulo es un poquito más fácil, pero desde el ángulo informativo creo que siguen siendo los mismos cánones que existieron hace muchos años en cuanto a la forma, al actuar del periodista.

-Cuando le picó el gusanito del periodismo y fundó aquellos periódicos en el magisterio, ¿qué edad tenía?

-Yo ingresé al magisterio en el 61-62, y tenía 21 años, comenzamos cuando vine a trabajar en la zona rural muchos años y después me vine a la ciudad de Cárdenas y comencé con algunos de los periódicos murales en las escuelas donde estudié mi profesión y después sacamos dos periódicos escritos del magisterio, uno que se llamó “Horizontes Magisteriales”, todavía guardo algunos ejemplares y otro que se llamó Vox Magiste, ahí comenzamos, tenía como 25 o 26 años aproximadamente.

-¿Ahorita cuántos años tiene?

Acabo de cumplir 70 años…

-¿En qué año nació La Voz de Cárdenas?

-Estaba en campaña política Julián Montejo Velázquez, y en ese tiempo iba a ser gobernador del estado, el ingeniero Leandro Rovirosa Wade, ahí surgió la “Voz de Cárdenas”, antes de eso, habíamos comenzado con el periódico Actualidad, que circuló varios años también.

-¿Profesor, cree usted que pueda resurgir La Voz de Cárdenas, con nuevos bríos?

-No te creas, te digo que el gusanito del periodismo lo llevo en la sangre y si hubiese la oportunidad, aunque estoy un poco enfermo, si no saco un periódico, cuando menos me gustaría seguir escribiendo de vez en cuando, cuando menos en algún órgano informativo, alguna columna o algo así, porque es hermoso escribir.

No es fácil ser periodista, yo pienso que el buen periodista, el periodista legítimo, es aquél que nace ya con aquella inquietud de poder servir a la sociedad de alguna manera en cuanto a la comunicación se refiere, porque hay de periodistas a periodistas, hay quienes se dedican al periodismo para sacar lucro, otros lo hacen porque lo ven como un medio de sostener ciertos privilegios, pero el verdadero periodista, es aquel que se dedica en cuerpo y alma, durante todo el día, durante todas las horas que sean necesarias, a servir como comunicador a la sociedad.

 
 
 
“El reconocimiento popular al semanario La Voz de Cárdenas, es algo que nunca olvidaré”: (Fotos: Alberto Jiménez Gómez)
Muchas veces puse de mi sueldo de maestro para financiar el periódico: Eliud Ramos Domínguez
 
 
 

 
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