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Reporteros de la vieja guardia
Hoy existe más apertura en el periodismo
de Tabasco: Oscar Ariel Escalante Zapata

› “Creo que ha habido avances, quizás no la libertad como quisiéramos, pero hay avances”

RENÉ ALBERTO LÓPEZ

Proveniente de una familia numerosa, de once hermanos, generalmente dedicados a la música, Oscar Ariel Escalante Zapata optó por el oficio de Francisco Zarco, el periodismo, en el cual ha dejado más de 30 años de su vida.

Aunque empezó cubriendo la fuente de deportes que le valió una distinción en una Serie del Caribe de béisbol, en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, como el mejor cronista; al paso de los años logró manejar todos los géneros, pero ha destacado en un tipo de periodismo diferente, original, con el que se ha caracterizado en el ámbito tabasqueño: las columnas donde explota el humor y ridiculiza a través de caricaturas, fotomontajes y parodias, principalmente a personajes de la política.

Nuestro protagonista en la sección “Reporteros de la vieja guardia”, nos abre generosamente las puertas de su domicilio, donde en un ambiente singular, rodeados de pinturas y artesanías que muestran todo el colorido de la fauna y la vegetación de nuestro querido Tabasco, Oscar Ariel se zambulle más de treinta años atrás, para recrearnos con su historia, la del periodista que ha hecho camino al andar.

- ¿Cómo se te da el periodismo?

- Yo me inicio en el año 1978 aproximadamente, cuando me veo en la necesidad de buscar trabajo y es mi cuñado el licenciado Leonel Fajardo quien me da la oportunidad de entrar en el diario Avance, estaba ahí un amigo de él, que se llama Franklin Alonso, un periodista yucateco, él me dio la oportunidad y entré al área de deportes, porque ahí consideraba que podría contribuir a mi estado en algo, y afortunadamente así fue, varios años estuve en la sección de deportes en el diario Avance, ahí fue donde inicié.

- ¿Del Avance qué sigue?

- Pasé varios años ahí, después tengo la oportunidad de ir a Paraíso como director de relaciones públicas en el ayuntamiento con el alcalde Ciro Burelo Magaña, el último año. Luego regreso al diario Presente, igual cubriendo deportes, pero al año me invitan a ser el jefe de Información en el año de 1987. En el 86 me entregan el Premio Nacional de Deporte, el premio “Oscar Rápido Esquivel”, categoría de béisbol, me lo entrega el Círculo de Cronistas y el evento se realiza en una Serie del Caribe de béisbol allá en Mazatlán, Sinaloa, en crónica deportiva. En ese entonces el presidente era Enrique Kerlengand y de manos de él es que recibo ese premio, quizás inmerecido porque había gente con muchos años escribiendo o hablando de béisbol como Pedro Romero que en paz descanse. Pero antes, también estando en Avance colaboro en el diario Tribuna de Campeche, con nuestro amigo Ariel Herrera, me invita a colaborar ahí precisamente en deportes, el era el presidente, y en ambos lugares tenía que hacerlo con seudónimo, y en los dos diarios llegué a ocupar la jefatura de deportes. Luego cuando fui a Presente como reportero deportivo subí igual a la jefatura de información y por ahí del año de 1990, ingreso a Tabasco Hoy, fue cuando traje un trabajo especial de Campeche, entonces salto del Presente al Tabasco Hoy. Cuando estuve en Presente entré como cronista deportivo y al año asumí la jefatura de información general y ya escribía yo política, notas generales.

- ¿Entonces en el diario Presente incursiona en otras fuentes?

- Así es, en Presente te digo, se me da la oportunidad y don Jorge Calles Broca me dio la jefatura de información; en ese puesto me mandaba a varias personas que llegaban a buscar trabajo y ahí humildemente le enseñaba lo que uno quería para que pudieran ser reporteros, me tocó el caso que recuerdo muy bien de José Manuel Aguilar, “El Amiguito”. De ahí don Jorge me pide una columna de tipo chusca en policiaca y pues como no me daba tiempo hacerla, creo que se llamaba el Tocho Morocho, le doy esa comisión a José Manuel Aguilar, quien más adelante, ya sobresalió haciendo una famosa columna policiaca con humor.

- Hay algo que me atrae la atención de tu trabajo periodístico, creo que eres de los pocos, sí no el único aquí en Tabasco, que hace este tipo de trabajo de periodismo con chispa, donde con parodias y música ridiculizas a los políticos, ¿Cómo surge esa idea?

- Esa idea viene desde que yo estaba en Presente, sentía yo esa inquietud, pero no había la oportunidad tan abiertamente de criticar, de expresarse como se da hoy día; y eso viene a ser también parte de mi formación, yo siempre he dicho que mi papá nos dejó, una herencia, que es la música, el dibujo, y el humor. Desafortunadamente para mí, pues no ejerzo la música a nivel de mis hermanos, pero si se me da el periodismo, porque al final de cuentas vengo siendo como una conjugación de todas las bromas que hacíamos en casa, en familia, con mis hermanos, lo que hice fue trasladar toda las bromas que hacíamos a nivel político y surge la idea, porque estando en Tabasco Hoy, Marcos Castillo, que era el jefe de Información, me da la oportunidad de hacer Minutos Policiacos, entonces recuerdo en una ocasión, no se me olvida, cuando en la procuraduría me encontré a Rodulfo Reyes, y me dijo: tu columna es la que más se lee. Y minutos policiacos ya existía, creo que la inicia ahí José Manuel Aguilar, pero en ese entonces que yo entré no estaba José Manuel, entonces me dieron la oportunidad a mí, sin embargo, eso me motivó en ese entonces. En el año 90 entro a Corat, donde me invitan para hacerme cargo de la jefatura de Información y después me voy a trabajar con Carlos César Gil, “El jinete de la pradera” en radio, a coordinarle los eventos que él hacía en comunidades. Le gustaba ir cada semana, cada quince días a diversos poblados y yo le coordinaba el evento y los obsequios que él llevaba para la gente y le tramitaba también las peticiones que la gente le hacía para que los ayudara. Luego me voy con él a trabajar en el ayuntamiento de Macuspana, en sus tres años, y empiezo como sub director de Finanzas y termino como subdirector de Programación. Regreso de Macuspana a Villahermosa y no tenía yo trabajo, y entonces recordé lo que me dijo Rodolfo Reyes, que mi columna se leía mucho. Pues voy a hacer algo, nada más que no en policiaca sino en política, así es, me gustaba como escribía Almazán, Marco Antonio Flota, y entonces decidí probar suerte en ese género.

- ¿Del periodismo de radio, televisión y prensa escrita, cuál te gusta más?

- Los tres, la verdad que me gustan, me siento bien, se me facilitan los tres ámbitos; me gusta escribir y trabajar en la radio, porque también tuve la oportunidad de colaborar con Juan Urcola en su programa, estando ahí en Tabasco Hoy. Actualmente escribo mi columna en Presente, tiene dos años y se llama “Ay Mojo”, es el nombre que tenía en el Tabasco Hoy.

- ¿Cómo nace la revista El Paliacate?

- Era otra inquietud de que en la columna se me quedaban muchos temas fuera, porque la columna estaba sintetizada, entonces habían temas que se me quedaban fuera y tuve que decidir hacer El Paliacate para meter cosas que me gustaban y que creo que le gustarían a la gente. Pero quiero contarte una parte muy importante de mi vida, cuando yo regreso del ayuntamiento de Macuspana, aquí no encuentro trabajo y el único que me da la oportunidad de todos los amigos es Antonio Calcáneo, director del Diario de la Tarde, me da la oportunidad de hacer una columna que se llama Fuego Lento, ya había colaborado con él en una ocasión con la columna: Enlace. El me da la oportunidad dos veces en la semana, pero cansado de escribir serio y escribir siempre lo mismo que escribían los demás, quise hacerlo en broma, y ahí nació la columna, La Política me da Risa, que fue el preámbulo para después solicitar la oportunidad en otros diarios. Anduve pidiendo oportunidad en todos los diarios, y ningún diario me lo da. El error que cometí fue la broma que hice de Roberto Madrazo al dejar el gobierno, lo estaba dejando, y entonces los directores estaban agradecidos con él, lógico que no me iban a dar la oportunidad de publicar un madrazo en contra de Madrazo y entonces me sentí derrotado y fui a pedirle una oportunidad a Chuco Sosa que iba a manejar el periódico La Neta, afortunadamente para mi buena suerte Chucho me dijo que no, que ya estaban completo y qué bueno, porque ese diario nada más duró tres días. Me pasó con Rafael Santiago y es así como regreso al Tabasco Hoy, ya con la columna Ay Mojo.

- ¿Durante tu vida reporteril algún acontecimiento que recuerdes con agrado?

- Hay varios, pero ahorita me viene a la mente un comentario que hizo Roger Pérez, de unos amigos que estaban comentando una de mis columnas, porque ahí en Tabasco Hoy, llegué a tener además de Ay Mojo, el Show de la Grilla y Popolítica, que era de pura política, y estaban comentando una de mis columnas: en la que varios diputados locales tenían la oportunidad de ser diputados federales, entre ellos, dos que eran novios y que próximamente iban a ser papás, entonces lo que pasa es que no se sabía por qué distrito iban o podría estar uno de ellos, entonces decían, “yo quiero ir en el segundo distrito, pero creo que a lo mejor les toque juntos en un distrito y puede ser en el cuarto, pero que se ven en el cuarto se ven”. Y así fue, y así afortunadamente van a ser felices padres, tienen un retoño en camino, esa es una de las muchas que me acuerdo.

A Jorge González Marín, una vez le hice una caricatura con respecto a una película “Chiquito pero picoso”, donde a un enanito otro personaje lo carga como si fuese un bebé y entonces se hizo este foto montaje: Javier Díaz que lo cargaba y Coquín Marín era el enanito. Esa caricatura incluso la llegó a poner en su despacho Jorge Marín, ya como alcalde. Otra película que causó bastante hilaridad fue la de dos diputados muy unidos, Francisco Alfonso Filigrana y Benjamín Mendoza, ambos de Jonuta, a ese supuestamente lo manejaba Filigrana y Benjamín decía lo que Tito quería, ahí aparecen en el montaje Filigrana tapándole la boca a Benjamín.

- ¿Y nunca has tenido problemas por las críticas chuscas que has hecho?

- Amenazas no, solamente he tenido una demanda, me demandó cuando era alcalde David Ascencio, demanda que le gané asesorado por el licenciado Elías de Dios, que ahora trabaja en la sección 44. Resulta que Ascencio me demandó porque dice que una columna mía provocó que se peleara con su mujer y él se tuvo que ir a dormir a un hotel de lujo, pero realmente se fue por pirujo, porque lo que yo le hice fue un cuento donde señalaba que él se había ido a Cancún, supuestamente se había encontrado a tres mujeres guapas, a una rubia, una peliroja y una morena, a la rubia le dijo que si cuánto cobraba por acostarse, tres mil dólares; y la muchacha, una morena le dice: si tú me coges como te has cogido a Centla, es gratis, y eso fue lo que lo molestó.

¿Cómo ves el periodismo de ahora con el de cuando te iniciaste?

- Hay una gran diferencia, como te comentaba, no había una apertura bien en la que se pudiera criticar. Creo que ha habido avances, quizás no la libertad como quisiéramos, pero hay avances.

¿Entonces ha habido más apertura?

- Si, definitivamente, porque antes de decirle feo a Pedro Jiménez León, era terrible.

¿A las nuevas generaciones de periodistas que mensaje le podrías dar?

- Que se dediquen a otra cosa, (risas) porque nos van a quitar la chamba, que no sean cabrones que agarren otra carrera. Imagínate, que ya estamos viejos, no tenemos derecho a jubilación, no tenemos pensión, vienen las nuevas generaciones y salen dos o tres cabrones con más chispa que yo, pues digo, ya no va a haber trabajo para mí.

¿Qué es para ti el periodismo?

- Para mi el periodismo realmente lo ha sido casi todo en mi vida, no todo porque también tengo otras actividades como la familia; la familia se queja: “cuándo nos das tiempo para nosotros”, por ejemplo cuando tenemos que ir a cubrir un evento como reportero, cuando íbamos al Congreso y me decían “ya deja de estar ahí en la computadora, clavado todo el día”. A veces siento que estoy enfermo, porque me levanto en la madrugada cuando se me ocurre una idea y tengo que anotarla, porque si no la anoto, se me borra. Bien dicen que es preferible la tinta más pálida que la más brillante memoria, y en todo esto que hay en el periodismo, pues ciertamente atrapa a uno la mayoría de las veces…

¿Has pensado dejarlo?

- No, porque ya a estas alturas quién chingado te va a dar trabajo, con 49 años dónde agarro otro trabajo.

¿Y, El Paliacate qué significa para ti??

- Es mi hijo y actualmente lo maneja uno de mis hijos, pues es una extensión de las bromas que yo hago, desafortunadamente siento que lo he dejado caer un poquito, mi hijo, yo he querido la incursión de mi hijo; el periodismo es bonito, es apasionante y uno quisiera que el hijo no sufriera tanto y entonces pues uno como ya tiene labrado un camino, quiere que el hijo siga por ese mismo camino.

¿Entonces le soltaste paliacate?

- Pero lo asesoro, realmente como está chamaco, pues todavía…

¿Cuál es la aspiración de Oscar Ariel, la meta como periodista?

- No, pues mi aspiración, la verdad que la aspiración más grande es que la gente se divierta con mi columna y el reconocimiento de la gente, de veras, como te llena cuando te encuentras a alguien y te dice, oye me gustó lo que hiciste, oye, estuvo chingonsísimo, oye que bien hiciste esto y lo otro; y se siente uno triste cuando te dicen, no me gustó tu columna, te faltó ponchs, ya no eres como antes, y entonces dice uno: qué me pasa, me estoy quedando. Claro que hay que entender los tiempos y los lugares.

¿Estás satisfecho con lo que has hecho, con los que haces actualmente?

- Estoy contento en el Presente, en el diario que escribo, que me ha abierto las puertas y si puedo hacerlo a través de tu medio, agradezco mucho la oportunidad al licenciado Carlos Pineda, es una persona excelente, te da un trato digno, y estoy muy agradecido con él.

- ¿Y momentos malos, por los que has pasado?

- Si, hay momentos amargos, ha habido varios, como el regreso de Macuspana, cuando vengo a buscar trabajo y nadie me da, y ese momento yo se lo agradezco a Antonio Calcáneo, una persona muy humana, quien me da la oportunidad, me rescata y me da libertad para escribir.

¿Qué otros planes periodísticos?

- Estoy empezando otra revista que se llama “El Químico”, es una revista que considero primera en su género, sería yo el pionero, porque es una revista de dibujos animados, caricaturas; porque de lo otro, de humor, si hubo, poca gente, pero si ha habido antes.

 
 
 
El periodista Oscar Ariel Escalante Zapata muestra el reconocimiento que le entregó el Círculo de Cronistas en la Serie del Caribe de béisbol, en el año de 1986, en la ciudad de Mazatlán, como mejor cronista deportivo. (Foto: Jorge Hernández Gómez)
“Para mi el periodismo realmente lo ha sido casi todo en mi vida”, sostiene Oscar Ariel Escalante en entrevista con Papiro. (Fotos: Jorge Hernández Gómez)
 
 
 

 
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