Prueba SAS a CEDH, potabilización bajo norma, avalada por la Secretaría de Salud


Villahermosa, Tab., 12 de noviembre.- El alcalde Evaristo Hernández Cruz y el coordinador del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), Luis Contreras Delgado, demostraron en recorrido al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Pedro Calcáneo Argüelles, que el proceso de potabilización, pese a la captación extrema de sólidos suspendidos por la alta turbiedad del río Grijalva y la vetustez de la planta potabilizadora "Villahermosa", con más de 60 años en operación, cumple con la Norma Oficial Mexicana que la Secretaría de Salud aprobó en análisis químicos, microbiológicos, físicos y organolépticos.

En monitoreo realizado el pasado 29 octubre por la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios y que este lunes 11 de noviembre notificó al titular del SAS, Luis Contreras Delgado, resultados oficiales consistentes, en que se cumple con la cloración y no se detectaron coliformes totales ni fecales, sino sólo notoria deficiencia en color y turbiedad.

En el resultado de análisis de las características físicas y organolépticas, la Norma marca como límite permisible 20 unidades y resultó con 30; en turbiedad, precisa que debe ser 5 unidades y arroja 17.09 unidades, de modo que es mucho trabajo y considerable que se hace, sumado a que ahora con las lluvias, el lirio acuático se mezcla con árboles de tinto, lo cual le da una coloración muy difícil de quitar, que es cuando comúnmente se dice que el agua está “embarbascada”, pero no en cantidad excesiva como para no ser potable, explicó Contreras Delgado.

A invitación del presidente municipal, Evaristo Hernández, este mediodía explicaron al titular de la CEDH de modo físico y personal, todo el procedimiento de la potabilización y el esfuerzo que el SAS ejecuta a diario para seguir con el proceso que genera costos por el desgaste de equipos y empleo de químicos.

De entrada, el edil de Centro decidió terminar con especulaciones externas y por ello invitó a Calcáneo Argüelles a que contemplara el estado actual que guarda la planta “Villahermosa”, vieja, obsoleta e infuncional, así como todo lo que hay a su alrededor porque ya caducó, “ya dio lo que iba a dar y lo que se requiere es una potabilizadora nueva”, reiteró.

Afirmó que el coordinador del SAS y sus colaboradores, han hecho un esfuerzo extraordinario en lo que va de un año y mes, al frente de la administración municipal, si bien es cierto es que el agua fluye a veces con turbiedad, también está potabilizada tal y como debe salir.

“Hemos tenido permanente la visita de la Secretaría de Salud, al igual que en otras potabilizadoras del estado, y avala el trabajo que estamos haciendo. No representa ni un riesgo para la población, aunque no es una agua que te puedas tomar”, atajó.

En esta verificación, a la que asistieron regidores del Cabildo y el titular de la Comisión Nacional del Agua en Tabasco (CONAGUA), Felipe Irineo Pérez, el coordinador general del SAS informó que la potabilizadora Villahermosa, se construyó en 1958 y entró en operaciones en 1960.

Explicó que ya tiene 60 años de estar funcionando y cuando se diseña la construcción de una planta potabilizadora, según la Norma, la vida útil es de hasta 20 años, y con mantenimiento la parte mecanizada dura hasta 15 años para tratar como máximo 2 mil unidades de turbiedad.

Sin embargo, el afluente del Grijalva, históricamente ha llegado alcanzar hasta 24 mil unidades de turbiedad, esto es prácticamente lodo lo que se trae del río por no tenerse un control, ya que al bajar con velocidad, remueve la parte de abajo y las márgenes, arrastrando árboles y maleza mezclándose y se complica porque es lodo lo que llega a la ciudad.

Abundó que en Centro hay 5 potabilizadoras principales de las más grandes y la principal es la “Villahermosa” de 2 mil litros por segundo, de manera que desde el momento en que se observa la turbiedad desde la villa Pueblo Nuevo de Las Raíces, se empieza avisar a la que sigue en Parrilla, se alerta a la “Villahermosa”, a Gaviotas y la de Dos Montes, pues cada dos horas se hacen los análisis físicos químicos para ver la calidad de agua de cómo entra y la cantidad de reactivos que tiene que aplicársele para que salga en condiciones a la red de distribución.

Luis Contreras, subrayó que cuando se rebasan esos parámetros la planta potabilizadora no puede tratar esa agua así y es necesario pararla, porque trae consigo un mayor gasto en reactivos, pero también en los equipos de bombeo, filtros que se saturan de lodos que hay que retrolavar y se gasta más en reparación por mantener el suministro a la ciudad.

Aquí citó que de acuerdo al boletín emitido por la CONAGUA, el inicio de 2019 ha estado marcado por cambios drásticos en los patrones climáticos, ya que en muchas partes del país, las altas y bajas temperaturas rompieron récord y en el sureste mexicano a consecuencia de las lluvias torrenciales registradas en los últimos días en la sierra de Tabasco y Chiapas, ha dado origen al incremento en los niveles del río.

Así como el arrastre de sólidos flotantes y sedimentos, originando altas concentraciones de turbiedad y color registrados en los ríos que atraviesan a lo largo y ancho el municipio de Centro, principalmente La Sierra, Grijalva y Pichucalco, que se caracterizan por incrementar la concentraciones de turbiedad en tan sólo de 3 a 5 horas, de 100 hasta 5 mil unidades de turbiedad.

Indicó que los fenómenos ambientales provocan fuerte impacto sobre la variación de la calidad del agua de la fuente de abastecimiento, lo que exige métodos complementarios para su tratamiento y en caso extremo, la suspensión parcial o total del servicio de agua.

Al final de este recorrido, Evaristo Hernández agradeció al titular de la CEDH su presencia y la del representante estatal de la CONAGUA, felicitando a Luis Contreras y todo el equipo por el trabajo y la entrega en el SAS; “se hace un gran esfuerzo como podemos constatar para que podamos llevar a los hogares de todos, a veces no tan clara, pero sí potabilizada”, concluyó.

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