El Postigo

Aprieto para López Obrador

› Ambrosio Gutiérrez Pérez

El gobierno de presidente electo Andrés Manuel López Obrador (de hecho ya gobierna aunque asuma constitucionalmente hasta el 1 de diciembre) estará en un aprieto cuando llegue a nuestra frontera e ingrese a nuestro país la caravana migrante que viene desde Honduras.

Trump, el troglodita presidente norteamericano aplaudió ayer la llegada de tropas federales a la frontera de México con Guatemala, que tendría la misión (y si no la tiene él ya se la endilgó) de frenar ahí esa caravana que pretende llegar a Estados Unidos de Norteamérica.

El caso es que nuestro Presidente electo refrendó ayer mismo su disposición de dar trato humanitario a quienes dejar su lugar de origen para buscar mejores oportunidades de vida. Es decir, no está dispuesto a maltratar a los migrantes centroamericanos que lleguen a México, como en Estados Unidos maltratan a los mexicanos que llegan.

Pero el tema no es sólo el trato humanitario sino la otra decisión de López Obrador (claro, cuando asuma constitucionalmente) de otorgar visas a los migrantes que lo deseen para trabajar aquí. De paso les dijo que por el sureste habrá mucho trabajo por las grandes obras del Tren Maya en el sureste, la refinería de petróleo en Tabasco, la siembra de miles de hectáreas de árboles frutales y maderables.

Por supuesto, esas declaraciones las escuchan o leen los migrantes y les parecerá miel sobro hojuelas, pero la verdad es que el tema tiene (y tendrá) grandes aristas. La primera, el derecho de los mexicanos (por ahora sólo es recelo) de ocupar esas plazas de trabajo que se generarán por las obras, por ejemplo del Tren Maya, pues incluso el propio Presidente electo y los gobernadores de la región han hablado de contratar muchas empresas locales, regionales, pero no grandes consorcios y menos extranjeros, para que los beneficios se queden precisamente en la región sureste del país que es la más lastimada por la pobreza.

Segundo, hoy llega a México el secretario de Estado Norteamericano, Mike Pompeo, con el encargo (dicen los expertos) de convencer a México para que detenga la caravana hondureña (de ahí la felicitación de Trump por el desplazamiento de tropas federales a la frontera con Guatemala). Al gobierno norteamericano le interesa el tema migratorio, endurecerlo, pues en tres semanas hay elecciones y muchos votos a Trump llegaron de norteamericanos que se oponen a los migrantes porque “les quitan” los trabajos.

Trump pretende que México le haga el trabajo sucio, pero el Presidente electo se resiste. Claro, no olvidemos que constitucionalmente todavía gobierna Peña Nieto y con él, y Videgaray, se reunirá Mike Pompeo. También lo hará con Marcelo Ebrard, que es el futuro secretario de Relaciones Exteriores.

Las preguntas: ¿hará México el trabajo sucio a Trump para ayudarlo a ganar elecciones intermedias?, ¿si lo hace el gobierno de Peña Nieto, que postura asumirá López Obrador que no lo quiere hacer?, ¿terminará en confrontación Estados Unidos-México y Peña Nieto-López Obrador? Lo veremos en los días próximos.

Rendijas

—No pierdan de vista al licenciado Âlvaro Arceo Corcuera, gente cercana al presidente electo López Obrador. ¿Quién quedará en el gobierno de Campeche si Moreno Cárdenas logra la dirigencia nacional del PRI el año próximo?