Pecho a pechito

Una foto y tremendo alboroto

› Luis A. Boffil (El Boffas)

Con la foto de la discordia: Sahui (El Chaparrito) y Rolando (El Negro)

Damas y caballeros, chiquías y chiquíos, no hay por qué espantarse. Transcurrió una semana ligeramente álgida en el mundo de la grilla local.

¿El motivo? Pues que circuló una fotografía del secretario estatal de Desarrollo Social, Mauricio Sahuí Rivero, acompañado de Rolando Zapata Bello, en donde el mandatario le levanta la mano en señal de triunfo y prácticamente se da como un hecho de que el funcionario será el bueno del PRI para la candidatura al Gobierno en 2018.

Y, de manera discreta, el gallinero político se alborotó.

Pero, aunque lo duden, lectoras y lectores, el asunto no es tan complejo como parece. Simplemente fue una buena jugada que, tarde o temprano, alguno de los preaspirantes iba a cometer. Hablamos de Pablo Gamboa, Liborio Vidal, el propio Sahuí Rivero, Jorge Carlos Ramírez Marín, Panchito Torres, Víctor Caballero, Roberto “Bob” Rodríguez Asaf, Jorge Carlos Berlín Montero y, algo retrasado, pero tampoco muy olvidado, Felipe Cervera Hernández, hijo del fallecido Víctor Cervera Pacheco. ¿Se escapa alguien? De ser así, puede comunicarse, dar su nombre y sumarse a la lista.

Es el caso de Mauricio Sahuí Rivero, de extracción “ivonnista”, pero bastante desligado de la autocalificada precandidata presidencial y que ahora lucha por la “democracia” del PRI (ver para creer). Muy simple: ¿consideran que Sahuí es tan pentonto como para suicidarse políticamente y jugarse su futuro?

La gente podrá decir misa pero no, santitas y santitos, de ninguna manera. Se sabe en los círculos políticos internos del Gobierno que Sahuí es una persona bastante institucional y no iría en contra de los designios del mandatario, sobre todo cuando falta un tiempo para la verdadera definición.

¿Qué si también es una apuesta de conocida revista política local? Muy posible. Pero así como fue Mauricio, en breve aparecerán otras portadas dándole jugada a Liborio, Pablo y demás potenciales abanderados. Sólo tienen que esperar la programación.

No obstante, Sahuí Rivero está en el ánimo de Rolando Zapata y eso ya es algo sugerente, según comentan fuentes palaciegas. Pero, por si no lo sabían, Rolando le dará juego a todos y cada uno. Y nadie se saldrá del redil, excepto de que quiera jugarse su pellejo político y electoral.

Por eso no hay que espantarse. Es muy difícil que Rolando no supiera lo que iba a suceder, pero y si así fuera, tampoco lo sacó de quicio. Luego entonces, la reprimenda no tardaría en salir y no por él, sino por la principal fuerza opositora del Estado: Acción Nacional.

Renán Barrera Concha, ex alcalde de Mérida, levanto denuncias ante las autoridades electorales local y federal por presuntos actos anticipados de campaña, mientras que la fracción parlamentaria blanquiazul exigió la destitución del ex diputado federal.

“Reni” Barrera tuvo rápida respuesta a la “alocada” estrategia de Sahuí, mientras que sus compañeros de partido tardaron un poco más y lo hicieron en el Congreso donde, la verdad, pesan poco y sólo les dan jugada por conveniencia.

En los círculos políticos estatales se sabe, de antemano, que la decisión de nombrar al relevo de Rolando, al menos por parte del PRI, no saldrá exclusivamente del actual gobernante. Se tocará la puerta del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y también estará en la mesa de negociaciones el abanderado del tricolor para contender y tratar de suceder al todavía mandamás nacional.

Dicen lo que conocen un poco más el panorama político que en caso de que José Antonio Meade Kuribreña, titular de Hacienda, sea el bueno del PRI, posiblemente dé su voto de calidad para que Mauricio Sahuí sea el “very good” para Yucatán. Hay empatía entre ambos funcionarios, sobre todo cuando Meade ocupaba la titularidad de la Sedesol federal.

Claro está que ello no es garantía de nada. En la política no hay nada seguro. Y es que lo de Sahuí y su mano levantada por el Gobernador en la fotografía y que después aparecería en dos que tres espectaculares instalados en Mérida y en algunas carreteras muy transitadas, levantó la bullanga política en la entidad pero eso, en realidad, era el objetivo. Y que si Rolando no lo supiera, pues está muy en chino. Pero es parte del show electoral que ya se transpira en el ambiente yucateco.

Todos y cada uno de los aspirantes del PRI a la gubernatura tienen sus virtudes que sabrá apreciar Rolando Zapata Bello, el Presidente Peña Nieto y quien sea el “elegido” del PRI para la máxima silla del país.

Por ejemplo, Pablo Gamboa tiene juventud, ímpetu, es campañero y tiene de aliado a su influyente padre Emilio Gamboa Patrón; el “gordito Marín” tiene el reconocimiento como parlamentario de alto nivel y es reconocido en Yucatán; Liborio Vidal es empresario exitoso y maneja muy bien las redes sociales, además de llegarle a la gente campesina. Por si fuera poco, también es amigo de Andrés Manuel López Obrador. (No se preocupen, Libo no se irá a Morena, pero si “El Peje” ganara la Presidencia, ¿con quién creen que le gustaría chambear en Yucatán?); Panchito Torres es muy probable que se le vea derramando rostro por la alcaldía de Mérida; es un sujeto cáeme bien.

De Víctor Caballero Durán y de “Bob” Rodríguez Asaf, ambos elementos de confianza de Rolando Zapata, están casi listos para ocupar curules estatales o federales; Berlín Montero es disciplinado, pero no será gobernador. Pero tiene capital político para apoyar, mientras que Felipe Cervera es un “caballito negro” que está disponible para lo que sea, pero está ahora más ocupado en proveer de noticias políticas en las redes sociales. Habría hecho buena carrera como reportero.

Y por la parte del PAN, no hay más que tres jugadas: Mauricio Vila o Renán Barrera para la gubernatura; Vila para una potencial reelección en la alcaldía y, si así fuera, entonces Cecilia Patrón Laviada para jefa de la fracción de potenciales diputados locales de Acción Nacional. Por supuesto, lo de la gubernatura y alcaldía incluye potencialmente al llamado Frente Democrático Nacional, Frente Ciudadano por México o algún otro nombre que se invente de aquí en semanas próximas, o sea, PRD y Movimiento Ciudadano de aliados.

No se hagan bolas, chamacas y chamacos: lo de Mauricio Sahuí es parte del show para alborotar un tanto el gallinero y ver quiénes sí y quiénes no patalean más de la cuenta. No le busquen más.

Amiguitas y amiguitos, ya saben: sugerencias para que todos los aspirantes salgan en portadas y espectaculares y vengan las “persignadas” políticas, enviarlas a boffilgomez@yahoo.com.mx y/o boffil63@gmail.com