Para Usted

Allá y aquí; Aquí y allá

› Mario Gómez y González
E-mail: chayogomezg@hotmail.com

Se equivocan rotundamente quienes piensan que el Presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, al asumir de manera oficial la primera magistratura de este país, se “olvidará”, “no tendrá tiempo”, o estará “muy ocupado”, en otros asuntos más importantes inherentes a sus responsabilidades republicanas, cómo para estar pensando o pendiente de Tabasco y de los tabasqueños. Craso error, porque el paisano hará un “huequito”, en sus actividades diarias para pensar y actuar, en y por Tabasco.

La deuda histórica que el gobierno de la república o federal tienen con los tabasqueños y con Tabasco superan los 30 años como mínimo, así que esta es la oportunidad que tiene precisamente un tabasqueño al ser Presidente de este país, de devolverle al Edén, lo que en justicia merece por tanto y tanto que como entidad aportó al desarrollo y bienestar de la nación (petróleo, gas, carne, agua, producción agrícola y pesquera), pero que los pleitos políticos con la alta clase política nacional; el hecho de que electoralmente solo representamos el 3 por ciento de la votación; los desacuerdos entre políticos chocos que nos han hecho vivir en el pleito interno; el silencio cómplice de diputados federales y senadores tabasqueños que no se atrevieron a defendernos o alzar la voz, ante el “montón”, que nos echaron en el Congreso de la Unión, nos han ignorado y “cargado la mano”, pero ahora se va a revertir todo ello con AMLO como Presidente.

El margen de error que las próximas autoridades federales, estatales y municipales en Tabasco será el mínimo, en razón de que las expectativas de los tabasqueños son muchas y de gran altura; vaya, no solo, coincido con quien lo dijo, los tabasqueños le entregaron a MORENA y a AMLO sus votos, sino que también sus esperanzas de un mejor presente y promisorio futuro, luego de que las cosas, por angas o mangas, no se le dieron a las autoridades anteriores; ahora debe ser y será distinto con Andrés Manuel como Presidente, porque vaya que el paisano tendrá línea telefónica directa con personajes de nuestra sociedad, además de la capacidad de interlocución, para preguntarles y escucharles, de cómo van las cosas aquí en Tabasco.

Aunque haya alcaldes que se escuden, por lo que escribimos en nuestra entrega de ayer, en que Andrés Manuel, será respetuoso de la división de poderes, de la autonomía y del 115 constitucional que habla de los Municipios, sabemos de antemano que López Obrador, estará muy pendiente de lo que suceda en su tierra. Tabasco va a crecer con AMLO, a como el estado de México creció y floreció con Enrique Peña Nieto, como Presidente y, qué decir de Guanajuato, donde con Vicente Fox, el esplendor de las obras y las acciones de gobierno dieron envidia, porque ayudaron, y de qué manera, a elevar la calidad de vida, el bienestar y el desarrollo.

Recientemente en una entrevista, Javier May Rodríguez, propuesto para una subsecretaria en Desarrollo Social, reiteró que el gobierno de AMLO será una Presidencia “itinerante”; es decir, estará en constante contacto con la gente y visitará los estados de la república para verificar que los compromisos que se hicieron se cumplan a cabalidad; de este modo, la regla es clara; el común denominador será el trabajo, las acciones en los hechos y los resultados, y que nadie se diga “sorprendido”, si en alguna ocasión y, obviamente, sin previo aviso, Andrés Manuel, los “visite”.

De esta manera, la misma gente se constituirán en auténticos contralores sociales; agentes, que le dirán de frente a López Obrador, que sus autoridades municipales o gubernamentales; sus legisladores locales o federales, están o no están cumpliendo; que les están fallando con las obras y programas, de modo que las acciones de los alcaldes deberán ser verdaderos tiros de precisión; sin márgenes de error y sin tener que esperar demasiado por los resultados.

Vaya las curvas de aprendizaje, pasarán a la historia, porque no tendrán tiempo de llegar disque a aprender para trabajar y dar resultados; la paciencia y tolerancia ante lo inoperante de los funcionarios, serán también cosa del pasado; nada de cuentos de pescadores, ni de cuentos chinos; trabajo y resultados; hechos no palabras ni discursos sin sentido y que a nadie convencen, sino que, por el contrario, lo encabronan y con justa razón. Resultados, resultados y más resultados.

Y Para Usted También**Este escribidor hará una pausa para un breve relax, que me permita atender diversos asuntos familiares, por lo que estaremos ausente de estas páginas, pero regresando (no es amenaza, es aviso), para la última semana del mes de agosto (o antes si ocurriera algo importante), con las pilas recargadas y con el mejor ánimo de servirles desde este modesto espacio**Dios les bendiga**muchísimas gracias**hasta entonces.