Franja Sur

Algo está pasando en el Edén

› René Alberto López
E-mail: ralopez22@hotmail.com

El próximo sábado se cumplen dos semanas de haber arrancado las campañas de la elección local. Sin embargo, el ambiente pareciera estar falto de algo.

Digo esto porque están ausentes aquellos agarrones de antología entre los candidatos a la gubernatura.

Recordaremos, por ejemplo, cuando en el año 1994 compitieron Roberto Madrazo Pintado y Andrés Manuel López Obrador por la silla de Plaza de Armas.

Las consignas antigobiernistas del Tepetiteco fueron paseadas por todas las plazas de la entidad tabasqueña y en cada lugar se exhibía acusaba a los funcionarios de los malos manejos con los dineros del erario.

Al terminar aquella elección que originó el Éxodo por la Democracia que llegó a la capital del país, López Obrador alegó la utilización de 80 millones de dólares en la campaña de Madrazo a fin de llevar a cabo “un descomunal fraude electoral”.

El pleito entre madracistas y perredistas se prolongó a los tiempos de las campañas del año 2000. En esos comicios compitieron por el PRD, Raúl Ojeda Zubieta, y Manuel Andrade Díaz en la esquina del PRI.

Los discursos incendiaron de la oposición continuaron, salpicados de otros en los que el perredista se mofaba de la obesidad de Andrade, a quien llamaba “gordo de contención”.

El PRD siempre sacó el tema de la “corrupción en el gobierno” de los “mapaches electorales”, las acusaciones de usar el presupuesto de la administración para favorecer a candidatos oficiales, y las acusaciones de “compra de votos”.

Así, el señalamiento más recurrente en las campañas era el de que se “estaba preparando una elección de Estado”.

Los abanderados del PRI respondían calificando a los perredistas de “grupúsculos violentos”, de alejar las inversiones por sus cierres de pozos petroleros, carreteras y bloqueos a instituciones.

Los etiquetaron como vividores de la “industria de la reclamación”, y de manipular a campesinos e indígenas.

El blanco favorito de los opositores del PRD eran los gobernadores en turno. Los tundían duro y tupido, particularmente en épocas electorales.

Por cierto, los micrófonos de Telerreportaje se convirtieron en la arena política, en donde los hombres públicos chocos les sacaban a sus adversarios sus trapos curtidos y, se daban hasta con la cubeta.

Pero, hoy en Tabasco, se viven otros tiempos, con campañas en las que cada uno de los participantes está metido en sus temas, en sus propuestas y estrategias.

Aquellos ataques frontales, personales, parecen haber pasado a la historia. Si al caso, se han dado algunos rasguños inofensivos que no pasan a más.

Me refiero, claro, a sus discursos, a sus entrevistas en radio y en la televisión. Hemos vistos que procuran no agredirse.

Me refiero, por supuesto, a los candidatos competitivos: Adán Augusto López Hernández, de Morena; Gerardo Gaudiano Rovirosa, del PRD y Gina Trujillo Zentella, del PRI. Los tres están cuidando ese aspecto.

En redes sociales es en donde se ha comenzado a observar el inicio de campañas negras, sucias, particularmente contra candidatos al gobierno del estado. Pero no han trascendido como para calificarlas de virales.

Ello nos llevó a hacer estas anotaciones, porque las campañas van caminando sin el tosco ingrediente del insulto, las calumnias y las denuncias públicas contra este o aquel. Hasta el día de hoy…

Por eso decimos, algo está pasando en Tabasco.

Ahí se las dejo…