Democracia virtual

El OSFE estilista

› Eugenio Hernández Sasso

El pueblo siempre ha generado expectativas con respecto a la calificación de las cuentas públicas de los 17 ayuntamientos de Tabasco; sin embargo, a pesar de las millonarias irregularidades que se ventilan año con año, al final todo se solventa; la indolencia de las autoridades hace que las cosas se vean tan normales que nadie es capaz de inconformarse, aunque en las calles circulen nuevos millonarios trianuales y hasta sexenales.

En la época del PRI, sus diputados y el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) eran criticados con frenesí por quienes ahora ocupan su lugar, pues, como oposición, el PRD señalaba actos de corrupción existentes. Decían, entonces, que cuando llegaran al poder habría transparencia y combate a la carcoma del presupuesto, porque se acabaría la impunidad… después de cinco años todo sigue igual o, tal vez, peor.

José del Carmen López Carrera, titular del OSFE en Tabasco no ha interpuesto demanda alguna contra ninguno de aquellos alcaldes acusados de malos manejos del erario, razón por la cual el diputado del PVEM, José Manuel (Chene) Lizárraga Pérez lo ha calificado como “protector de la corrupción”, ya que resultó peor que su antecesor Francisco Rullán Silva, en los mejores tiempos del tricolor.

Ese personaje bajito de estatura, y con muchos años de edad encima, se ha convertido en el mejor de los estilistas de la actual administración, pues pareciera que maquilla cuentas públicas a diestra y siniestra. El fin es que nadie vaya a la cárcel y todos disfruten el dinero mal habido, mientras el pueblo espera que cuando menos unos de los presuntos saqueadores pague por sus actos de cleptomanía presupuestaria.

Por ejemplo, entre 2014 y 2015 se desviaron casi mil 604 millones de pesos en los 17 municipios, los cuales, en su mayoría, fueron solventados por los ex alcaldes mediante comprobación de gastos y mentiras acerca de obras inconclusas. Al final no ha pasado nada.

Los municipios con mayores irregularidades fueron, entre otros, Huimanguillo, con más de 70 millones de pesos en la administración de Francisco Sánchez Ramos, a quien sin pena ni más vergüenza se le ha exhibido públicamente en fotografías acompañado del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, José Antonio de la Vega.

En Macuspana, Víctor Manuel González Valerio fue señalado por defraudar las arcas públicas con más de 65 millones de pesos, y, en Centro, Humberto de los Santos Bertruy, quien ahora aspira a la candidatura al gobierno de Tabasco por el partido que le dé la oportunidad (muy bueno ha de ser), tuvo también observaciones por 44 millones de pesos, de los cuales logró desenredar la mitad. El punto es que nadie de ellos enfrenta ni siquiera una investigación jurídica porque no existen demandas penales en su contra.

En 2016, los 17 ayuntamientos tienen pendientes de solventar 437 millones de pesos. Inicialmente Tenían observaciones por 828 millones de pesos pero solventaron 391 millones de pesos, y las cuentas serán votadas, a más tardar, el 15 de diciembre próximo en el pleno de la Cámara de Diputados local. La pregunta es ¿seguirá la impunidad? ¿Servirá de algo el recién inaugurado Sistema Estatal Anticorrupción?

Obviamente hay más alcaldes con problemas de opacidad en sus cuentas. Ahí está José Eduardo Rovirosa Ramírez, de Macuspana, quien tiene irregularidades por alrededor de 260 millones de pesos, y así podemos mencionar uno por uno, pero lo más importante es ¿pagarán esos alcaldes por saquear el dinero del pueblo o seguirá el maquillaje en el OSFE?