Democracia virtual

Paseo de los millones

› Eugenio Hernández Sasso

No se sabe realmente por qué pero la mayoría de los políticos que sustituyen a otros en cualquier cargo siempre quieren hacer historia a cambio de borrar la de su antecesor. Algunos le llaman encono, otros intereses mezquinos, lo cierto es que al final de cuentas lo importante es el malgasto del dinero del pueblo, trienio tras trienio, en destruir obras para edificar otras en el mismo lugar.

En el municipio de Centro hay tres prioridades que atender y aún cuatro: inseguridad, desempleo, agua (incluye inundaciones) y la restauración de las calles que están más destruidas que Siria en tiempos de guerra. Ahí deben los gobernantes enfocar la mayor parte de los recursos y no en banalidades con el pretexto de embellecer la ciudad de Villahermosa.

Veamos algunos ejemplos recientes: el Museo Elevado de Villahermosa (Musevi), construido sobre la avenida Paseo Tabasco, con un costo de 100 millones de pesos y diseñado por el famoso arquitecto Enrique Norten en el mandato de Jesús Alí de la Torre, era la primera etapa de una propuesta de diseño urbano del Paseo de las Ilusiones que se perdió en la parálisis.

Ésta contaba también con unas bellísimas fuentes danzarinas en la Laguna de las Ilusiones que en el trienio de Humberto de los Santos Bertruy pasaron a la historia por falta de mantenimiento, y, gracias a Dios, el primer alcalde perredista en la historia de Centro no cumplió su promesa de ser quien personalmente le pegara el marrazo inicial al Musevi para derribarlo.

De ahí, Humberto de los Santos fue sustituido por Francisco Peralta Burelo (interino por seis meses) quien tuvo la notable idea de reubicar el reloj floral que se encontraba en Tabasco 2000 para situarlo en el entronque con malecón Carlos Alberto Madrazo, con el argumento de embellecer ese tramo de la avenida, en lo inmediato resultó más bien para afear la arteria y el “Big Ben” de Las

Gaviotas nunca más volvió a ser el mismo ni a dar la hora con precisión.

Luego tomó el mando el también perredista Gerardo Gaudiano, quien se dio a la tarea de corregir lo mal que había quedado el reloj floral e invertir alrededor de 10 millones de pesos en unas jardineras que (adivinó usted) también fueron para embellecer Paseo Tabasco. En su momento fueron fuertemente criticadas por sus adversarios pero al final se concluyeron, se inauguraron y ahora la gente las defiende porque considera que no se debe destruir lo que apenas hace un año le costó tanto dinero al pueblo.

Ahora, al alcalde electo de Centro, Evaristo Hernández Cruz, se le ocurrió anunciar que “reubicará las jardineras” a otro lugar, porque va a convertir Paseo Tabasco en avenida de un solo carril, de un lado ampliará la banqueta para que circulen los peatones y del otro lado construirá una ciclovía para que Villahermosa esté acorde con las ciudades más modernas del mundo.

Hasta ahora desconozco que  una construcción de concreto se pueda transponer sin derribarla y volverla a hacer. Me gustaría ser testigo de tal proeza para entender que no se demolerán los 10 millones de pesos que costaron las jardineras y no se invertirá una nueva millonada en algo que no es prioridad como lo que mencionamos al principio.