La Agenda

Beatriz Pagés, ahora si se voló la barda!

› Humberto Iduarte

Ayer me llego el artículo escrito por su directora, Beatriz Pagés Rebollar. Lo comienza con esta frase: "Escuché hace poco decir a alguien: “Lo que hoy está en juego no es una elección, sino un destino”.

Con la sola frase te engancha y te hace proseguir. Comienza diciendo: "Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador ya no deben ser leídos, calificados u opinados desde los frívolos parámetros de la mercadotecnia tradicional. Qué importa si son feos o bien parecidos, si tienen carisma o son aburridos o si sus spots están bien o mal logrados". (...) Lo que debería estar a debate es lo que representa cada uno para las libertades, la paz y el crecimiento del país. Que Anaya, Meade o López Obrador sean de izquierda, centro o derecha es lo de menos. El riesgo no está en lo que dicen ser, sino en lo que realmente son". Hasta ahí todo iba bien, razonado y congruente.

Prosigo leyendo y desde el siguiente párrafo ella se avoca a su fin perseguido: "Anaya y López Obrador son dos tiranuelos embozados. Sólo quieren sentarse en la silla presidencial para luego ser igual o peor que los más peores. Están vacíos, no tienen propuestas, lo que llaman proyecto de nación son meros golpes de propaganda para hacer crecer el voto del rencor". Sorprende que tan en pocas palabras resuma algo tan relevante y que merece mucho más que estas frases pero en fin, continuemos: "Pocos, casi nadie, ni siquiera los políticos y periodistas más avezados se han dado cuenta de ello. Padecen una especie de aletargamiento, como les sucedió a los alemanes en la época nazi o a los venezolanos con Hugo Chávez".

O sea que todos aquellos a los que nombró están aletargados - o idiotizados- que no nos damos cuenta lo que sucede en el país?. sorpresivo y atrevido señalamiento, pero... seguimos.

Prosigue Beatriz con más comentarios, ahora sobre el populismo y los hechizos de ambos personajes y para seguir con su ataque afirma que ahora sí, habrá un verdadera dictadura si éstos llegan al poder. —y no la de Mario Vargas Llosa— termina diciendo en este párrafo. ¿Olvidaría la heredera de unos de los apellidos mas ilustres dentro del periodismo nacional y orgullosamente tabasqueño, don Regino Hernández Llergo, que una vez en una conferencia aquí, en nuestro propio país, señaló don Mario Vargas Llosa ante un estupefacto Octavio Paz, que en México ¡si se ha vivido una dictadura perfecta con el sistema que hemos tenido!...Lo olvidaría?.

Corta memoria tal vez, o largo interés de la escribiente.

Seguimos: Para Beatriz, Anaya y López Obrador han sido hábiles. Han sabido envolverse en el manto de la democracia para legitimar sus posiciones. Se han parapetado y escondido detrás de ella, se reivindican como demócratas para engañar a la gente y ocultar sus verdaderas intenciones.

Y no obstante a los señalamientos hasta groseros por cierto, todavía le queda hígado en la pluma afirmando que ¿Entenderán esto los académicos, científicos, académicos y empresarios deslumbrados con las candilejas y la parafernalia del Mesías?... O sea que...según sus propias palabras, ¿acaso ella es la única lumbrera que trae la verdad?.

Y continua: que Andrés Manuel López Obrador crece "utilizando a los pobres y a Ricardo Anaya manipulando a una clase medida resentida y enojada". (...) "Anaya se comporta como el más primitivo de los demagogos, como el más abusador de la pobreza y la ignorancia, cuando promete regalar dinero a todos los ciudadanos por el solo hecho de ser mexicanos".

Para ella Anaya le recuerda al general Victoriano Huerta. Hay parecido en la fisonomía, en la pulsión por la deslealtad y por tener como víctima a un Madero, aunque ahora Gustavo Madero lo niegue. Esto es prejuicioso y discriminatorio, exagerado y fuera de sentido de parte de una mujer que parece ser que perdió su calidad de columnista.

Remata: "Y el Mesías es un maestro de la marrullería. A lo inmoral, ilegal, mentiroso y arbitrario lo hace pasar por honesto y justo".

Pues bien, después de haber leído con detenimiento estas expresiones de Beatriz Pagés, no queda más que asentar que lo expuesto solo tuvo una poderosa razón.

La de aplastar a dos pre candidatos de oposición al gobierno actual. Pero a pesar de toda su opinión negativa al extremo, estas solo se refirieron a Andrés Manuel López Obrador y a Ricardo Anaya Cortes.

Al primero lo llamó "déspota mentiroso"; al segundo, "el padre de la traición".

Pareciera ser un artículo muy bien elaborado, bien armado, hecho para cumplir una encomienda. Esto no es tan duro de entender.

Pero el error fue que Beatriz Pagés no haya podido contribuir para que los mexicanos dudaran de cualquier otra opción para presidente, que no sea el que ella considera, el mismo que no se atreve a mencionar, quizá para no contaminar su artículo. ¿Una tarea irracional y absurda?... quizá!

Expone todos los negativos que puede y aún así los exagera de los oponentes al PRI, pero no se atreve a hallarle ninguno, a su preferido pre candidato priísta, el inmaculado, Pepe Meade.

Y ahí fue donde la señora Beatriz Pagés perdió toda su objetividad y credibilidad de la nota.

Habrá cumplido su tarea, sin duda alguna, pero que haya tenido un resultado positivo, ahí está el meollo.

Su misión a estas alturas, llegó demasiado tarde.

Su propósito, para mal de los que creyeron que funcionaria, simplemente no permeó entre los millones de mexicanos, iletrados e ignorantes, a como ella llamó al grueso de la población, incluyendo hasta académicos, científicos, y empresarios.

Diríamos desde esta bella tierra en que nació el bien recordado Don Regino: La nieta, ahora sí, se "voló la barda".