Conflicto empantanado


› Ambrosio Gutiérrez Pérez

El paro de transportistas para exigir aumento de tarifas está empantanado. O lo estaba hasta la redacción de estas líneas. Este jueves continuaban estacionadas 87 unidades en el área conocida como Ah Kim Pech.

La respuesta del gobierno estatal, el miércoles, a través del secretario general de Gobierno, Pedro Armentía, fue: no aumentarán las tarifas.

Algunos transportistas en paro (más o menos la mitad de las unidades siguen operando) argumentan básicamente el aumento en el costo de los combustibles y las refacciones. No se escucha mal, faltaría hacer cuentas.

Y el gobierno tiene sus propias cuentas. Les da, por supuesto, con lo que hoy cuestan las tarifas del transporte urbano en la capital de Campeche: 7 pesos; 4 pesos niño, estudiantes y adultos mayores. Y ya les advirtió que de continuar el perjuicio a la ciudadanía, les podría cancelar la concesión.

El tercero involucrado, involuntariamente, que padece los errores y horrores de uno y otro lado, es el ciudadano. Paralelamente, por el mal servicio del transporte urbano, vecinos detuvieron y “secuestraron” una unidad el martes y este miércoles por la noche, en otro sector de la capital, también vecinos inconformes, detuvieron dos unidades más.

Y la molestia ciudadana va en aumento. Claro, muchos no están llegando a tiempo a sus trabajos o sus escuelas. Los taxis son caros e insuficientes, las combis van como “sardina en lata”… Los ciudadanos se preguntan, también algunos políticos, ¿por qué la autoridad estatal, rectora del transporte, dueña de las concesiones, no está haciendo nada?

No olvidemos que también hay en el negocio una mezcla de intereses políticos. Que el transporte urbano en general (autobuses, combis, taxis) ha servido y sirve en los operativos político-electorales de acarreo de personas a las concentraciones o casillas; que muchos políticos, de diferentes partidos, son concesionarios y dueños de unidades de transporte público y que, cuando lo requieren, también hacen valer sus “influencias” o complicidades.

¿Cómo se saldrá de la encrucijada?

Rendijas

--Como que está fuera de “foco”, de “norma” o de “estilo” la declaración que hizo el diputado panista Merck Estrada, de que será el próximo presidente de la mesa directiva delCongreso estatal. Según él ya es un acuerdo previo que falta ser ratificado, ¿por quién si se entiende que ya fue acuerdo previo? Jejejeje.

--De acuerdo a los gobernadores panistas, el Instituto de la Salud para el Bienestar (Insabi) es inoperable como fue constituido. Seguramente es perfectible, pero ¿inoperable?

Desde luego, Acción Nacional quiere ser la “verdadera” oposición al gobierno de López Obrador, pero debería serlo de manera muy responsable.

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