Hasta la vista don Carlos, hasta la vista amigo…


› Ambrosio Gutiérrez Pérez

Nos presentó Rafael Vega Alí cuando él estaba ya estaba de nuevo en Campeche, retirado de su vida oficial, para descansar y seguir investigando, escribiendo, la historia de Campeche y sus personajes que tanto le apasionaba.

Sí era descendiente directo de don Manuel, el clérigo hermano de don Justo Sierra O`reilly, pero también llevaba en las venas sangre tabasqueña. Fue, sin duda, una combinación de inteligencia, arrojo, pasión y decisión, pero era ante todo, y así se definía, un humanista, un hombre capaz de emocionarse hasta las lágrimas.

Don Carlos J. Sierra Bravatta entró a mi vida, a mi familia, con la naturalidad del amigo ausente que regresa y se integra sin mayores preguntas ni cuestionamientos. Tuve la oportunidad de invitarlo trabajar juntos y lo hicimos, durante algunos años, con la certeza de abonarle un poquito más al rescate de la historia de Campeche.

De esa colaboración conjunta nació la colección “Campeche Solidario” que rescató la memoria de varios personajes campechanos en el olvido, o casi, y también la colección “Memoria Histórica” que era una registro pormenorizado, diario, mes con mes, de la actividad gubernamental. Un regalo sin duda para los historiadores de hoy y del futuro.

Lo acompañé cuando recibió la Medalla Justo Sierra Méndez, que es la máxima condecoración del gobierno y pueblo de Campeche a sus hijos destacados, los que le aportan a su engrandecimiento en diferentes disciplinas. Y tuve también la fortuna de entrar a su mundo privado de libros, los propios (más de 100) y los que atesoraba; a sus manías de coleccionista de timbres; a su admiración por la vida militar (de la que formó parte como estudiante) y a su afecto.

En tiempos recientes me ayudó grabándome un par de cápsulas históricas para Cauce Campeche TV y entendí, por el esfuerzo que hizo, que su estado de salud le impedía incorporarse de nuevo a la rutina como yo quería y, quizás, como él deseaba también.

Lo vi con vida por última vez en el homenaje que se realizó en la Universidad Autónoma de Campeche. Sus amigos se reunieron para hablar de su obra, de su vida, de sus anécdotas. Ahí lo abracé, nos abrazamos y nos emocionamos. Este jueves17 de octubre de 2019 dejó de existir para la vida que conocemos, pero vive y vivirá en sus hijos y nietos, en sus amigos, en su obra.

Hasta la vista don Carlos, hasta la vista amigo…

Columnas