Detengan los discursos de odio


› René Alberto López
E-mail: ralopez22@hotmail.com

El ataque en un centro comercial ocurrido el fin de semana en El Paso, Texas dejó 22 muertos, entre ellos ocho connacionales, y unos 24 heridos.

El caso que sacudió al mundo es atribuido al discurso de odio del presidente estadunidense Donald Trump, quien desde el arranque de su mandato ha reverdecido el racismo, el odio a los extranjeros que llegan a su país, y, hoy se lo hacen ver voces de personajes de su mismo país.

Precisamente, el ex presidente Barack Obama alzo la voz tras la tragedia y, aunque no culpa explícitamente a Trump pero le acusa de promover un discurso de odio.

”Rechazar por completo el lenguaje que sale de la boca de cualquier líder que alimente un clima de miedo y odio o normalice sentimientos racistas", señaló el ex mandatario de EU.

Sin embargo, Donald Trump se dio por aludido y este martes escribió, después de la reacción de Obama, para insistir en que él es "la persona menos racista" que existe.

No sabemos hasta donde puedan influir las palabras de un líder en sus partidarios, pero en las masas de seguidores de éstos, así como hay gente inteligente, prudente, también los hay fanáticos rabiosos. Estos últimos representan el peligro, porque son incontrolables.

Bien, allá en el país del norte ya se vivió esta funesta experiencia, atribuida al líder de la Casa Blanca, por incitar a la violencia y al racismo.

Acá en México se debe tomar en cuenta lo que acurre cuando el discurso de violencia se excede en los líderes de masas. Para ser más claro, con todo respeto, se debe invitar amablemente al presidente Andrés Manuel López Obrador, bajarle tres rayitas a sus discursos contra la prensa tradicional.

Porque, será el sereno, pero la semana pasada tres periodistas fueron asesinados en México. Uno en el estado de Guerrero, otro en Veracruz y unos más en el estado de Morelos.

Así, en los que va del gobierno de la Cuarta Transformación en el país han sido asesinado 18 comunicadores. Aquí la lista de los colegas caídos:

1.- Jesús Alejandro Márquez (1 de diciembre 2018, Nayarit). 2.- Diego García Corona (4 de diciembre 2018, Estado de México).

2019

3.- Rafael Murúa Manríquez (20 de enero, B.C.S.) / 4.- Gustavo Cruz Mendoza, (20 de enero, Oaxaca). 5.- Jesús Eugenio Ramos Rodríguez, (9 de febrero, Tabasco). 6.- Reynaldo López (16 de febrero, Sonora). 7.- Samir Flores Soberanes (20 de febrero, Morelos). 8.- Santiago Barroso (15 de marzo, Sonora). 9.- Omar Iván Camacho (24 de marzo, Sinaloa). 10.- Telésforo Santiago Enríquez (Oaxaca). 11.- José Lucio Bartolo Faustino, (Guerrero). 12.- Modesto Verales Sebastián, (Guerrero). 13.- Francisco Romero Díaz, (16 de mayo, Quintana Roo). 14.- Norma Sarabia Garduza (11 de junio, Tabasco). 15.- Juan Escamilla Bautista, (23 de junio, Tamaulipas). 16.- Rogelio Barragán, (31 de julio, Guerrero). 17.- Edgar Alberto Nava López, (2 de agosto, Guerrero). 18.- Jorge Celestino Ruiz Vázquez, (2 de agosto, Veracruz).

Desde luego, no se está culpando al habitante del Palacio Nacional de estas muertes, pero sería una postura prudente del mandatario federal, dejar el discurso de odio desde las mañaneras, porque esto alimenta no sólo el rencor de sus seguidores, en cuyas filas militan fanáticos.

También es una coyuntura aprovechada por los enemigos de la Libertad de Expresión, al observar que el poder político y su maquinaria están en contra de la prensa, al ver que no tienen garantías de quienes deberían darle seguridad a los periodistas y, a todos México.

Entonces, hoy por hoy en México los comunicadores somos blanco fácil de quienes se sienten lastimados por la información que a diario manejamos, y, no sabemos quién sigue en las estadísticas.

Ahí se las dejo…

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