Funcionarios de la 4T, desconectados de la realidad


› René Alberto López
E-mail: ralopez22@hotmail.com

Las declaraciones del secretario de Educación, Guillermo Narváez Osorio, es una muestra palpable de como funcionarios de primer nivel de la 4T, se encuentran abismalmente desconectados de la realidad. Flotan en otra galaxia, alejados del pueblo.

Durante una reunión con mentores, en tono de sorna, con un manejo burlón, expresó que no era posible que los maestros no pudieran aguantar tres quincenas sin cobrar.

Lo ocurrido muestra que los servidores públicos no solo deben tener capacidad académica, sino que deben contar con una barnizada de humildad, de sensibilidad, para hablar ante sectores que viven al día, como es el caso del magisterio.

¿Habrá que explicarles con peras y manzanas al responsable de la educación en Tabasco, que el sueldo de maestro apenas les alcanza y, no pocos de ellos tienen que recurrir a otras tareas para acompletar el gasto de la familia?

Y es que una cosa es la austeridad, y otra la irresponsabilidad como funcionario de gobierno.

Desde luego para Narváez Osorio representa pecata minuta no cobrar tres quincenas de salario, pues además de  sus ingresos en Educación, tiene sueldo en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), y por si fuera poco tiene las ganacias que le representa su notaría.

Por eso fueron consideradas como desatinadas las declaraciones del funcionarios estatal, pues se presume que tiene oficio político en la administración pública, pero en esta ocasión derrapó como camión viejo sin freno.

De este modo, el genial secretario de Salud, se suma a las joyas de declaraciones de funcionarios de la 4T, una de las más reciente salió de la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien consideró que la muerte de 13 policías en Michoacán era un hecho que ocurre a cada momento en México, con lo que exhibió una altísima falta de sensibilidad.

También está el caso del inefable gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, al decir que "Dios castigó" a la ex gobernadora de esa entidad y a su esposo, y por eso se habían matado en el helicóptero.

En fin, sobran los ejemplos en los gobiernos de Morena, que contrario a los postulados de la izquierda, están gobernando con soberbia infinita, con posturas dignas de las derecha recalcitrante.

Deberían ver el ejemplo del fallido gobierno de Arturo Núñez Jiménez, una administración rebosada de funcionarios prepotentes, que miraban por encima del hombro al pueblo, pero hoy yacen en el basurero de la historia.

Estos servidores públicos de Morena, aún borrachos del bono democrático del 1 de julio de 2018, ensoberbecidos de poder, deberían recordar una de las frases de Juárez: el pueblo pone y el pueblo quita, porque ya se acerca el 2021.

Ahí se las dejo...

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