Con la salud no se juega


› René Alberto López
E-mail: ralopez22@hotmail.com

Conocida es la frase utilizada como título de esta columna, pues si no hay salud, no hay vida y todo se complica en el ser humano. Sólo cuando el ser humano está enfermo con un parte del cuerpo atrofiada es cuando se valoran los momentos de plenitud y más el no haberse uno cuidado.

Traigo a colación el tema de salud debido a la escandalosa situación que presenta el recientemente estrenado Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), cuya dirección está en manos del tabasqueño Juan Antonio Ferrer Aguilar, que ya no quiere queso…

Como es sabido, este instituto vino a sustituir al Seguro Popular, el programa creado en el año 2003 durante la presidencia del panista Vicente Fox Quezada.

Se anunció con mucha pompa el Insabi, pero nació tullido y habrá que aplicarles algunas inyecciones de Bedoyecta para reanimarlo y camine como dios manda.

Por lo pronto ha servido como material informativo para los medios televisivos que llevan ya una semana divulgando testimonios de los errores y horrores que viven pacientes en las puertas de hospitales públicos de la Ciudad de México.

Se anunció que los servicios para enfermedades de los tres niveles serían completamente gratuitos, pero al momento de la realidad les cobran el servicio médico, internado y medicina. Y, como hay desabasto, los familiares de los pacientes tienen que comprar el equipo y medicamento requerido. Hay cantidad de testimonios sobre las fallas que enfrenta, hasta la fecha, el Insabi.

Sin embargo, flota la promesa de las autoridades federales en el sentido de superar todas las irregularidades en el transcurso de 2020. Pero ésta es la nota mala, y ocurre principalmente en la capital del país.

Por fortuna en Tabasco “no estamos tan pior” diría el choco, y es que en la línea de salud el gobierno del estado, particularmente el Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET), mostró una noticia de las buenas, para los tabasqueños.

Su titular, Fernando Mayans Canabal, consciente que el funcionario público no debe estar jugando con la salud de los derechohabientes tuvo a bien convocar al gobernador Adán Augusto López Hernández para mostrarle grandes avances con los que ese instituto pretende hacer más eficientes los servicios de salud.

Y es que los ciudadanos de Tabasco deben saber que en gobiernos anteriores, antes del desastroso que encabezó Arturo Núñez Jiménez, el sector Salud de Tabasco era ejemplo, calificado como de los primeros a nivel nacional.

Pues bien, Mayans Canabal exhibió al gobernador Adán Augusto el equipamiento médico de alta tecnología para el Centro de Especialidades Médicas, con un monto de 50 millones de pesos.

Deben ser equipos modernos de tecnología de punta para que en su comunicado el ISSET haya catalogado el acto como “un hecho histórico” en el tema de salud en esta región del país.

Mayans explicó que los nuevos equipos permitirán superar los rezagos que se originaron en administraciones pasadas y eliminar la subrogación de los servicios, temas que no son poca cosa.

Por eso, después de que el mandatario estatal visitó el área de oftalmología reconoció la labor del director de ISSET, médico gastroenterólogo, así como de los especialistas Juan Antonio Nemer, director del hospital, y de Humberto Azuara Forcelledo, director de prestaciones médicas.

Remató Adán Augusto: “a mí como tabasqueño me enorgullece lo que se está viendo en el ISSET y lo que se está haciendo. Ya es otra atención a los pacientes”.

Qué bien, acciones como estas son las que callan boca a críticos. Por el bien de la salud de los paisanos, se espera que sigan por ese camino.

Ahí se las dejo…

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