Desorden bien organizado en Transporte

› Eugenio Hernández Sasso

En Tabasco, con lo sucedido en el norte del país se entusiasma el priísmo y piensa ya en un cuadro con ideas innovadoras para encabezar la dirigencia estatal del PRI, dándole paso a las nuevas generaciones, “un verdadero cambio de piel”, nos dice un militante en el retiro.

Y es que apenas la noche del miércoles pasado la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó el triunfo del priísta Adrián Emilio de la Garza Santos, de 47 años, quien ganó la alcaldía de Monterrey, Nuevo León, en las elecciones extraordinarias celebradas 23 de diciembre pasado.

Estos comicios se celebraron a cinco meses y días del gran triunfo de Morena en casi todo el país, y ahora en esa localidad la competencia fue entre el PRI y el PAN, que ocupó el segundo lugar. Los partidos de izquierdas prácticamente fueron borrados.

Lo ocurrido en la ciudad norteña debe ser tomado como ejemplo de que no hay partidos políticos eternos ni invencibles, y que la gente le da el voto a los políticos frescos, cuya trayectoria cotidiana de sus actividades hablen de sus potenciales, credibilidad, de su visión política y sobre todo de su congruencia.

Lo que se percibía en Monterrey desde diciembre último levantó el ánimo a la dirigencia nacional del tricolor que cayó en cuenta que con un giro en la estrategia pueden resurgir en el panorama electoral.

Así, en plática con un ex gobernador del tricolor, nos decía que en Tabasco los cuadros con su credibilidad consumida ante la sociedad, deben servir para asesorar a las nuevas generaciones de priístas, abrirles paso, porque “tenemos prospectos como el que ganó en Monterrey, jóvenes y con visión, que no son cartuchos quemados”.

En ese enfoque, el viejo político consideró que en tierras chocas el partido podría adquirir una nueva fisonomía y mencionó a cuadros que le parecen “interesantes” para encabezar el destino del nuevo PRI, entre ellos a dos diputadas locales y a la diputada federal Soraya Pérez Munguía. Sin embargo señaló que están haciendo buen papel en los Congresos.

Por eso considera que el cuadro viable en estos momentos es el empresario Dagoberto Lara Sedas, un prospecto serio como emprendedor. Según el ex gobernador, el político y ganadero originario de Huimanguillo conecta con la gente, porque tiene credibilidad, y le ayuda mucho que “no es de los llamados cartuchos quemados”.

En efecto, otras voces al interior del tricolor tabasqueño mencionan igual que un liderazgo como el de Lara Sedas es el que necesitan las bases para que con un trabajo desde abajo se inserte al partido de nuevo en la sociedad.

El ejemplo de Monterrey, prende en tierras chocas en donde dentro del priísmo se cree que en tres años “otro gallo cantará en las elecciones”, y hay quienes dicen que deben aprovechar la caída libre que tendrá Morena en los próximos años ante los errores que ya están cometiendo como el “perdonar al ex gobernador Arturo Núñez Jiménez”.

Y es que entre algunos de los políticos que anhelan encabezar al PRI, son militantes con mucho desprestigio sobre sus espaldas, que ayudarían inmensamente dejando el paso a las nuevas caras, hacerse a un lado, pues, comenta un priista de viejo cuño ya en el camino del retiro.

Así, no son pocos los que se manifiestan por Dagoberto Lara, un político que goza de buena fama hacia afuera del partido, y dentro de sus filas agrada que convive de cerca con las bases, y los jóvenes del tricolor observan en él a un líder que sería excepcional.

Por si fuera poco, es conocido en Tabasco el éxito que ha tenido en el ramo de la ganadería en donde creo un modelo de producción de impacto, que por mucho años fue único en América Latina, galardonado en su momento como el mejor ganadero joven del país, cuya actividad en el campo le permitió el arraigo que tiene en zonas rurales del estado.

Quienes lo conocen más de cerca, alegan que en los tiempos actuales de renovación, Lara Sedas es el personaje idóneo para hacer resurgir al PRI en tierras chocas, debido a su capacidad política que ha venido puliendo desde que fue líder estudiantil en Puebla, precisamente en la UDLA.

También aseguran en los pasillos del tricolor que enchufa de manera natural con la propuesta que trae en estos momentos el PRI nacional, de reorganizar de manera estratégica a un nuevo partido con el fortalecimiento de las escuelas de cuadros, lo mismo que encauzar a políticos innovadores, con idea frescas hacia dentro del instituto político, para ofertar propuestas viables hacia la sociedad.

Y en efecto, el PRI de Tabasco tiene la oportunidad de dar un salto al estilo de Monterrey, si se sacuden a los cuadros lastres que quieren seguir vegetando en la dirigencia, si aportar nada novedoso, y en cambio dejarles de una vez por todas, por el bien del tricolor, libre el espacio a los Dagoberto Lara Sedas, Soraya Pérez Munguía, Ingrid Rosas Pantoja, Katia Ornela, entre otros, esto es, dar paso a la nueva generación.

Ahí se las dejo…

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