Fórmula de participaciones

› Eugenio Hernández Sasso

Tabasco necesita la urgente transfusión de recursos del gobierno federal para evitar que el estado colapse financieramente, se recupere y fortalezca su desarrollo. Sin embargo, se requieren algunas modificaciones legales para tal efecto.

Existe la disposición del presidente Andrés Manuel López Obrador para apoyar no solo a Tabasco sino a los estados del Sur-Sureste de la república, de tal forma que ya no existan dos Méxicos: el rico del norte y el pobre del Sur-Sureste, pero se necesita reformar la fórmula de distribución de los recursos, integrada en la Ley de Coordinación Fiscal y Participaciones para que se puedan otorgar mayores recursos económicos para gasto de inversión.

Se requieren esos cambios porque cuando el panista Felipe Calderón asumió la presidencia de la república hizo algunas reformas en ese sentido, de tal manera que con ello se le redujeron 3 mil 500 millones de pesos al presupuesto del estado de Tabasco y vino un déficit que, en más de 12 años, se ha incrementado en vez de disminuir.

En aquella ocasión el gobierno federal le vendió la idea al entonces gobernador Andrés Granier Melo que le darían un bono compensatorio para evitar el desastre financiero de la entidad, pero pasaron los seis años de su administración y, al final de cuentas, todo terminó en una crisis que sumió al estado en pobreza y escasez.

Seguramente eso mismo pasó en los demás estados del Sureste, pues la famosa Ley de Coordinación Fiscal y Participaciones privilegia a los estados del centro y el norte de México, mientras el Sur-Sureste carece de lo esencial.

La forma en que se ha distribuido el presupuesto federal para el próximo año, no se espera que beneficie en mucho a Tabasco (Tierra del presidente López Obrador) ni a las demás entidades federativas de esta región, pues, de acuerdo al análisis de Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, se privilegia el asistencialismo y se afecta el desarrollo de todo México.

No es lo mismo invertir en programas electoreros que fomentar la inversión, son dos cosas muy distintas porque lo primero tiene el propósito de traducirse en votos para quienes hoy gobiernan pero no deja de ser solo un gasto, el cual, en vez de solucionar los problemas de pobreza y escasez en el país, más bien los incrementa y estrangula la inversión y el desarrollo.

En conclusión, si Andrés Manuel López Obrador quiere sacar a Tabasco y el Sureste de la pobreza, tiene que modificar esa Ley de Coordinación Fiscal y Participaciones, a fin de tener toda la libertad para asignar recursos que verdaderamente ayuden a invertir en el estado y evitar que el déficit que empezó con 3 mil 500 millones de pesos con "El Químico" Granier, aumente año con año y la crisis y escasez de intensifique.

Sassón

En realidad hay una preocupación por la falta de crecimiento económico, no hay empleo, la inseguridad crece y las promesas de las campañas políticas de 2018 no se cumplen al pueblo de México. 

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